07/04/2026
MILENA, LA DEL 💧 HUACHICOL Y 🔫 COBRO DE PISO 💰
La política local volvió a tensarse ayer con la aparición de una manta en el puente de Liverpool, sobre el bulevar Agustín Olachea, dirigida contra la alcaldesa Milena Quiroga. El mensaje, firmado de manera implícita por actores del crimen organizado —los llamados “chicos malos”—, plantea la existencia de una supuesta deuda y exige su liquidación, bajo la amenaza de revelar información comprometedora.
Las acusaciones vertidas son graves: presuntos vínculos con actividades como el huachicoleo y el cobro de piso en La Paz. Las acusaciones insertan en una narrativa que ha sido amplificada previamente por voces como la de Gerardo Zúñiga, cercano al grupo de Carlos Manzo. En ese discurso, incluso se ha aludido a supuestos intercambios ilícitos durante el pasado proceso electoral, señalamiento que circuló en audios de dudosa procedencia.
En política, las percepciones suelen pesar tanto como los hechos. Las acusaciones anónimas -de este tipo- también generan ruido, erosionan la confianza y obligan a quienes aspiran a mayores responsabilidades a responder con claridad y contundencia. La omisión, en estos casos, suele interpretarse como debilidad.
Lo ocurrido marca, además, un cambio en el clima político. Quien hasta hace poco parecía transitar con relativa comodidad, comienza a enfrentar señales de desgaste y presión. En la antesala de cualquier proceso electoral, estos episodios no son menores: anticipan una contienda más ríspida, donde los ataques —formales e informales— podrían intensificarse.
Cuando el crimen organizado entra en la conversación pública, lo que está en juego rebasa por mucho cualquier aspiración personal: se trata de la credibilidad de las instituciones y la seguridad de toda una comunidad.