06/10/2026
El 9 de septiembre, una niña de dos años y diez meses fue trasladada de urgencia desde una guardería subrogada del IMSS en León, Guanajuato, a una clínica, con lesiones y sangrado. Su familia denuncia que fue víctima de abuso sexual. La Fiscalía no ha dado a conocer todavía qué ocurrió.
De acuerdo con lo que ha relatado su madre, pasaron más de veinte días sin que las cuidadoras que estuvieron con la niña fueran llamadas a declarar. Fue después de las protestas y de la convocatoria a una marcha cuando la Fiscalía citó a la madre para informarle avances y llamó a declarar a las cuidadoras. El propio fiscal del estado reconoció que faltó un mejor acercamiento con las familias.
La investigación de una posible agresión sexual contra una niña de dos años no debería depender de una marcha, de los medios ni de que el caso se vuelva viral. Quien acude a una fiscalía, muchas veces en el peor momento de su vida, merece ser escuchado, informado y tratado con humanidad desde el primer día. No es un favor: la Constitución obliga a toda autoridad a velar por el interés superior de la niñez (artículo 4).
A madres, padres y cuidadores: conozcan a quienes cuidan a sus hijos. Pregunten por los protocolos de seguridad, de cambio de pañal y de entrega. Hablen con sus hijos todos los días y escúchenlos. Un cambio brusco de conducta, miedo a volver a un lugar o a una persona, o una lesión sin explicación clara, son razones para actuar de inmediato y pedir ayuda.
Que la investigación llegue hasta el fondo, y que ninguna familia tenga que salir a la calle para que una fiscalía haga su trabajo.
NOTA ACLARATORIA: Esta publicación se basa en lo que la familia de Arlette ha hecho público en redes sociales y en lo informado por medios de comunicación y por la Fiscalía General del Estado de Guanajuato. No señala como responsable a ninguna persona: los hechos siguen bajo investigación y toda persona tiene derecho a la presunción de inocencia. Se utiliza el nombre de Arlette porque así la ha identificado su propia familia en su llamado a exigir justicia y porque así se conoce el caso. El único propósito de esta publicación es visibilizarlo y contribuir a que se haga justicia; no está monetizada ni persigue beneficio económico o de ningún otro tipo.