10/08/2026
En medio de la confusión, Dios no está lejos; se acerca y nos pide calmar el corazón con su presencia.
Repite en tu mente la frase del Señor: «¡Ánimo, soy yo, no temas!»
Invoca a Jesús con la misma sencillez de Pedro cuando dijo: «¡Señor, sálvame!»