16/08/2026
Mi Tommy:
Hoy me cuesta encontrar las palabras para despedirme de ti, porque tu partida deja un vacío muy grande en mi corazón. Fuiste mucho más que una persona que me abrió las puertas de su casa; me abriste las puertas de tu corazón y me diste algo que no se puede comprar ni explicar: tu amor, tu tiempo, tus cuidados y tu cariño.
Gracias por recibirme en tu hogar y hacerme sentir parte de tu familia, aun sabiendo que no llevábamos la misma sangre. Gracias por ser un padre para mí, por cuidarme, por escucharme, por tus consejos y por estar siempre presente.
Nunca olvidaré aquellos días en los que me acompañabas hasta la parada del camión cuando estudiaba. Tal vez para ti eran pequeños detalles, pero para mí significaron muchísimo. En cada uno de esos momentos me hiciste sentir protegida, querida y acompañada. Son recuerdos que hoy abrazo con todas mis fuerzas y que guardaré para siempre en mi corazón.
Me duele profundamente tu partida, porque no estoy despidiendo solamente a un hombre bueno; estoy despidiendo a alguien que ocupó un lugar de padre en mi vida. Y aunque hoy mis ojos se llenan de lágrimas y mi corazón se rompe con tu ausencia, también doy gracias a Dios por haberme permitido coincidir contigo y recibir tanto amor de tu parte.
Hoy le pido a Dios que te reciba en su Santo Reino, que te abrace con su infinito amor y que te permita contemplar su hermoso rostro. Estoy segura de que el cielo hoy recibe a un hombre que dejó huellas profundas en quienes tuvimos la dicha de conocerte.
Te vas de este mundo, pero jamás te irás de mi corazón. Vivirás en mis recuerdos, en mis enseñanzas y en cada momento que compartimos.
Descansa en paz, mi Tommy. Gracias por haber sido ese padre que la vida puso en mi camino, sin necesitar compartir mi sangre para hacerme sentir tu hija.
Siempre te recordará con todo su amor, tu hija la mayor. ❤️🕊️