17/01/2026
"Sacamantecas", el inocente juego infantil que tiene su origen en una macabra creencia
Hasta hace algunos años era muy popular en las escuelas primarias de Yucatán y otros estados el juego del “Sacamantecas”, el cual consistía en que varios niños sentados todos en línea se empujaran en sentido contrario para sacar a los de los extremos.
Asimismo, generaciones de padres de familia no sólo de nuestro país, sino también del extranjero usaron el término “el sacamantecas” para asustar a los niños en diferentes formas; pero vayamos por partes.
El Sacamantecas es un personaje del folclore hispánico. Se le suele representar como un hombre que mata, principalmente mujeres y niños, para extraerles la manteca (grasa corporal), generalmente para hacer ungüentos curativos o jabones.
Este personaje es caracterizado como un asustador de niños, y se utiliza como argumento para asustar a los pequeños y obligarlos a que regresen a casa a una hora temprana y tengan cuidado con los extraños. Es similar al «hombre del saco» y al «coco»; su origen se remonta al menos, a la Edad Media.
Durante siglos se pensó que la grasa corporal, sobre todo de personas jóvenes y sanas, tenía propiedades curativas, y que determinadas personas al usarlo no sólo se curaban, sino que de cierta forma se veían más jóvenes y con más vitalidad.
De ahí surgió la leyenda del personaje, normalmente un vendedor ambulante, que asesina niños o mujeres para obtenerla. El término se popularizó de nuevo durante el siglo diecinueve y comienzos del veinte, debido a varios asesinos reales con similitudes con el personaje.
Y es que algo real es el hecho que en esa época, de manera clandestina, personajes de la realeza o adinerados pagaban grandes sumas de dinero por esa “medicina humana”, por lo que mucha gente sin escrúpulos empezó a asesinar a inocentes.
Muchos asesinos fueron encarcelados y condenados a muerte a raíz de estos actos criminales, y de ahí que también se empezara a decir que el “alma en pena” de estos no descansaban en paz y continuaban deambulando en busca de más víctimas, pero como físicamente no podían realizar ese trabajo (quitar la grasa de los personas), se aparecían y espantaban poniendo caras terribles y simulando que los iban a atacar con el fin de propiciarles un infarto a los pobres incautos que tenían la desdicha de toparse con estos fantasmas.
Esto último ocurrió mayormente en España y en el caso de nuestro país en la Ciudad de México; sin embargo, poco a poco se fue olvidando esta leyenda, la cual ya no es tan popular, pero lo que si se popularizó (de forma inesperada) fue el “inocente” juego que los niños juegan mayormente en las primarias y secundarias llamado de la misma forma: “sacamantecas”.
¿Y tu? ¿jugaste alguna vez al Sacamantecas?
(en la foto se aprecia al original asesino conocido con ese nombre)