18/04/2026
CENOTE SÍIS JÁ DE VALLADOLID: ESCONDE UN COFRE DE TESOROS DE LA GUERRA DE CASTAS
Bajo el suelo del Ex Convento de San Bernardino de Siena, en Sisal, Valladolid, Yucatán, se encuentra el cenote Síis Já, una cápsula del tiempo natural donde especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron el registro de una serie de vestigios que datan de la época de la Guerra de Castas (1847-1901), ubicados al fondo de la hondonada.
En febrero pasado personal del INAH con el apoyo de la Fundación Convento Sisal Valladolid AC., evaluó el estado de los vestigios ante denuncias por intervenciones no autorizadas. El equipo estuvo conformado por los arqueólogos Gustavo García García, Sergio Grosjean Abimerhi, Mauricio Germon Roche y el espeleobuzo José Palacios.
De acuerdo con las investigaciones, Síis Já, cuyo nombre en maya significa “pozo de agua fría”, es el depósito de un contexto bélico único en su tipo, pues durante la llamada Guerra Social Maya, el ejército gubernamental yucateco habría arrojado sus pertrechos al agua, entre 1847 y 1848, para evitar que cayeran en manos de las fuerzas rebeldes mayas.
A la fecha, se han registrado 153 armas de fuego, entre fusiles y mosquetes de origen español e inglés; un cañón de hierro montado sobre su carro de madera original y diversos objetos, como incensarios y vasijas de cerámica, mayólica, talaveras y porcelanas, entre otros, cuya temporalidad va desde la época prehispánica hasta el siglo XX, y permanecen in situ para favorecer su conservación.
Durante la intervención, el arqueólogo subacuático de la SAS, Gustavo García, realizó un primer registro fotogramétrico, al capturar imágenes de un fusil y del cañón, así como de una concentración de materiales diversos, para su procesamiento con softwares especializados y crear un modelo tridimensional a escala.
Con el registro 3D detallado será posible revisar las evidencias arqueológicas desde diferentes aspectos y preservar los materiales en el lugar, además de facilitar la contextualización de los hallazgos en su entorno original y posibilitar el análisis comparativo con otros sitios y periodos, lo que permitirá reconstruir algunas prácticas y comprender los procesos históricos en el sitio.
Además de revelar la importancia histórica, la prospección subacuática registró infraestructura ilegal colapsada (escaleras y puentes), denunciada, en su momento, por Sergio Grosjean, que ha impactado directamente los vestigios y el cenote, con un riesgo de daños y afectaciones inciertas en áreas bajo sedimento.
Asimismo, se detectó la intrusión de buzos no autorizados, evidenciada por la presencia de “líneas de vida” ajenas a los proyectos oficiales. También, se observa que la fauna ha sido impactada por la contaminación del acuífero, dada la ausencia total de los típicos bagres (peces también conocidos como ahlu, en maya).
Ante el estado crítico en el que se encuentra el sitio patrimonial sumergido, el INAH, en conjunto con la Fundación Convento Sisal Valladolid AC., hace un llamado urgente a la comunidad para protegerlo, poner en valor su importancia y retomar el proyecto de investigación con el arqueólogo yucateco Sergio Grosjean.
En breve se iniciará con el saneamiento para retirar materiales modernos y realizar un nuevo levantamiento sistemático del sitio, lo cual permitirá el estudio y conservación de las piezas.
También, se retornarán al Ex Convento de San Bernardino de Siena materiales que se han restaurado y conservado por parte del Centro INAH Yucatán, colectados en 2003, en el marco de la investigación del proyecto Atlas Arqueológico Subacuático para el Registro, Estudio y Protección de los Cenotes en la Península de Yucatán, de la SAS, los cuales se expondrán en el museo de sitio del inmueble, el segundo más antiguo de la península.
Fuente: INAH