23/08/2026
Estimada familia scout, hermanos de la Asociación Nacional de Scouts Independientes (ANSI) y amigos presentes:
Hoy no nos reunimos solo para despedir a un gran hombre, sino para rendir homenaje a un verdadero guía, nuestro querido jefe Manuel Miranda. Aunque nos invade la tristeza de su partida física, nos sostiene la inmensa gratitud por el legado que dejó grabado en el corazón de cada uno de nosotros.
El jefe Manuel fue, en todo el sentido de la palabra, un maestro de vida. Nos transmitió con el ejemplo el amor puro al escultismo, enseñándonos que ser scout no es solo llevar una pañoleta al cuello, sino asumir una filosofía de vida. Nos enseñó a amar y respetar la Ley Scout no como una regla impuesta, sino como la brújula moral para caminar por el mundo con la frente en alto, siendo personas de bien, serviciales y leales.
Más allá de la uniformidad y las marchas, Manuel tuvo siempre un compromiso genuino con cada uno de nosotros a nivel personal. No hubo momento en que no sintiéramos su apoyo incondicional; creyó en nuestras capacidades incluso cuando nosotros mismos dudábamos. Para nuestra querida asociación ANSI, fue un pilar fundamental: nos defendió con valentía en los momentos difíciles, nos apadrinó con sabiduría y protegió este espacio que hoy es nuestro hogar.
Su guardia en este campamento terrenal ha terminado. El jefe Manuel ya ha emprendido el viaje hacia el Gran Campamento y hoy ya tendió su tienda junto a Dios. Nos queda la certeza de que, alrededor de esa fogata eterna, nos sigue observando con la sonrisa serena que lo caracterizaba.
Prometamos hoy honorar su memoria manteniendo encendido el fuego que él alimentó en nuestras almas. Dejemos el mundo en mejores condiciones de como lo encontramos, tal como él nos lo enseñó.
Hasta el eterno retorno, jefe Manuel Miranda. Buen viaje y buena caza.