03/06/2026
Bajo las calles del Centro Histórico, donde hoy se escucha el ruido de los automóviles y el paso apresurado de miles de personas, permanecen enterrados fragmentos de una ciudad que se negó a desaparecer. Lugares sagrados, muros antiguos y estructuras que alguna vez fueron testigos de rituales que hoy resultan difíciles de imaginar. Durante siglos quedaron ocultos bajo capas de tierra y concreto, esperando en silencio a que alguien volviera a encontrarlos.
Y quizás lo más inquietante no es lo que ya fue descubierto... sino lo que aún permanece oculto. Porque cada excavación parece revelar una nueva pieza de un pasado que sigue emergiendo desde las profundidades de la Ciudad de México. Un pasado que estuvo dormido durante siglos, pero que poco a poco vuelve a salir a la luz.