10/07/2026
Entendí su comportamiento demasiado tarde.
Para cuando me di cuenta de que no era que yo no era una prioridad en su vida, ya me había clavado demasiado.
No es que estuviera muuuuy ocupado o que estuviera enfocado en sí mismo, era que ocupaba su tiempo y su energía en otras personas y que yo simplemente era alguien más que le daba la atención que él tanto necesitaba.
Y de repente volvía, volvía con mensajes, con palabras bonitas, con mensajes que sabía que me daban mucho menos de lo que yo merecía.
Planes y promesas que nunca se cumplían, sólo vivía en la esperanza…
Volví a confiar y, al final, me demostró lo que yo tanto temía…