08/01/2026
📊 Andrea Chávez favorita en las encuestas por la gobernatura de Chihuahua; el PAN sin rumbo.
Andrea Chávez inicia el 2026 en una posición política que ya no puede negarse, la encuesta más reciente de SRC la coloca con un 41.7% de preferencia, frente al 24.5% del panista Marco Bonilla. Estamos ante una tendencia sostenida, repetida y consistente desde más de un año.
Y la razón es simple: mientras otros improvisan, ella construye. Mientras algunos se pierden en viajes y vacaciones, la legisladora de Morena se ha mantenido presente en territorio y en la agenda pública. Señala lo que otros callan, denuncia lo que otros ocultan y atiende lo que otros ignoran. Su estrategia es concreta: es cercanía y empatía, lo mínimo que merecen las y los ciudadanos de Chihuahua.
El hartazgo de los chihuahuenses no surgió de un día para otro. Se alimentó de vacíos, de ausencias y de una desconexión que la gente percibe todos los días en su entorno. Es ahí que a la morenista Andrea Chávez, atendiendo la instrucción de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se le puede ver constantemente en territorio, en las colonias de Juárez, en la sierra, y en las localidades más alejadas de la capital escuchando y visibilizando regiones que por décadas permanecieron en las sombras por la arrogancia y corrupción del PRIAN. �
En contraste, el prianismo chihuahuense inicia el año con la misma torpeza política que ha venido arrastrando como un lastre durante toda su administración. No sorprende: en Acción Nacional se ha vuelto especialistas en empezar tarde, mal y distraídos. Pero el 2026 marca un punto de inflexión: por primera vez en mucho tiempo, el PAN no solo carece de proyecto, sino que tampoco parece tener voluntad de construir uno. Como si no supieran —o no quisieran aceptar— que el reloj electoral ya corre en su contra.
Enero arrancó con reportes oficiales que muestran un aumento en la violencia e inseguridad, una tendencia que venía marcándose desde mediados del año pasado y que debería haber encendido todas las alarmas. Sin embargo, lo que vimos fue un espectáculo de irresponsabilidad política: un secretario de Seguridad Pública que solicitó vacaciones en plena crisis para viajar al Vaticano; un secretario general de Gobierno ausente; y una gobernadora que presumía su Navidad en Nueva York mientras las crisis en el estado se profundizan.
Pero además de la desconexión política y territorial, el gobierno panista enfrenta un desgaste creciente en materia financiera. En los últimos meses se incrementó la dependencia de recursos federales mientras se elevaba el gasto en comunicación social, medios y campañas de imagen. A ello se suma la adquisición de nuevas líneas de crédito, aun cuando la deuda ya representaba una presión significativa para las y los chihuahuenses. Esa narrativa de que el estado necesita más queda desmentida cuando se usan millones en propaganda y no en obras públicas.
Hay un principio básico en política: “Cuando todas las encuestas dicen lo mismo, no hay error; hay tendencia”. Y la tendencia es clara. Mientras el PAN improvisa, Andrea Chávez construye. Mientras unos descansan en Nueva York o se fotografían en Roma, ella recorre el estado, denuncia, confronta, cuando es útil hacerlo.
No es casualidad que la senadora haya sido la primera en exhibir la ausencia de la gobernadora durante el repunte de homicidios. No es casualidad que sus mensajes, por más duros que sean, conecten con un sentimiento ampliamente compartido: el de abandono.
Ayer el panismo intentó desviar la conversación hacia Venezuela, hacia “foros internacionales” que nada tienen que ver con el caos real en las calles de Chihuahua. Pretenden que la ciudadanía mire al sur mientras aquí la violencia no cede.
La política, decía Jesús Reyes Heroles, es tiempo. Y el PAN ha perdido el suyo. El 2026 será el año en que se definan posiciones, estructuras, alianzas, candidaturas. Pero mientras Morena avanza con proyecto y resultados innegables a nivel federal, Acción Nacional se encuentra sin rumbo, con perfiles manchados en escándalos de corrupción.