11/09/2026
“MIEMBROS DE SU GOBIERNO ASEGURAN QUE CONSUME MARIHUANA”: ANABEL HERNÁNDEZ LANZA CONTROVERTIDA AFIRMACIÓN SOBRE CLAUDIA SHEINBAUM EN MÉXICO
Una nueva declaración de la periodista Anabel Hernández encendió las redes sociales este 10 de septiembre. Esta vez el señalamiento no gira directamente alrededor del narcotráfico, sino sobre un aspecto completamente personal de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Hernández afirmó durante una intervención difundida en video que, según personas que ella identifica únicamente como miembros del actual gobierno, la mandataria consumiría ma*****na para lidiar con las presiones relacionadas con su responsabilidad como presidenta.
La frase comenzó rápidamente a circular en redes sociales y provocó reacciones que van desde las críticas contra Sheinbaum hasta quienes cuestionan a la propia periodista por lanzar una afirmación de este tamaño sin identificar públicamente a las supuestas fuentes.
Y ahí está el punto más importante: hasta ahora se trata de una afirmación atribuida a Anabel Hernández, no de un hecho demostrado.
En las búsquedas realizadas no aparece evidencia documental, médica o audiovisual que compruebe el supuesto consumo de cannabis por parte de la presidenta. Tampoco encontré una confirmación independiente de las personas del gobierno a las que Hernández atribuye la información.
Por eso sería incorrecto publicar simplemente que “Sheinbaum consume ma*****na”.
Lo que sí es noticia es que Hernández realizó públicamente el señalamiento y que éste provocó una conversación considerable en redes. Incluso buena parte de las reacciones se desplazaron hacia otro debate: algunos usuarios cuestionaron por qué el consumo recreativo de cannabis continúa sin una regulación integral en México, mientras otros consideraron irrelevante la vida privada de la mandataria si no afecta el ejercicio de sus funciones.
Anabel Hernández tiene una larga trayectoria investigando las relaciones entre narcotráfico y poder político y ha publicado libros como Los señores del narco, El traidor y La historia secreta. Sin embargo, su trayectoria no convierte automáticamente una nueva afirmación en un hecho comprobado.
La polémica, entonces, no debería centrarse únicamente en el supuesto consumo. También abre una discusión periodística importante:
¿Una acusación sobre la vida privada de una presidenta debería publicarse sin que las fuentes que la sostienen sean identificadas o exista evidencia independiente que permita comprobarla?
*****na