27/04/2026
A todo esto, ¿qué hacían los misioneros en Teotihuacán el día de ayer? ¿No deberían estar predicando y no de paseo?
Cómo este vi muchos comentarios criticando a los misioneros —y al presidente de misión— por estar en Teotihuacán “de paseo”, “turisteando”, etc.
Vale la pena aclararlo, porque la crítica parte de una idea incompleta de lo que es una misión.
Los misioneros no están predicando 24/7 sin parar. Dentro de su horario semanal existe el día de preparación (P-day), un tiempo autorizado para descansar, hacer compras, lavar ropa y, en muchas ocasiones, realizar actividades recreativas sanas. Esto no es un “lujo”, es parte del equilibrio necesario para sostener el ritmo físico, mental y emocional de la misión.
Visitar un lugar como Teotihuacán en ese contexto no solo es permitido, sino completamente normal. Especialmente cuando se trata de actividades organizadas por la misión, donde incluso puede participar el presidente de misión. No es desorden ni falta de compromiso; es administración responsable del tiempo y del bienestar de los misioneros.
Además, muchos de ellos vienen de otros países y culturas. Conocer sitios históricos del país donde sirven también forma parte de entender a la gente, su contexto y su identidad. Eso, lejos de alejarlos de su propósito, puede enriquecer su servicio.
Criticar sin conocer estos detalles lleva a conclusiones equivocadas. No estaban “dejando de predicar por irse de paseo”; estaban viviendo una parte normal y necesaria de la vida misional.
A veces, antes de juzgar, conviene informarse un poco más. Porque lo que desde fuera parece descuido, desde dentro es orden.