25/07/2026
Hay malhechores creativos, y luego están estos parásitos de la sociedad que decidieron evolucionar el clásico y fastidioso fraude del montachoques a una variante mucho más ruin y manipuladora.
Si creían que manejar con cuidado y tener el seguro al día los salvaba de los estafadores, hoy les presentamos la nueva pesadilla de los conductores: los "montaperros".
Más vale que alisten su póliza de seguro, los vidrios arriba y las dashcams, porque este nivel de bajeza es, tristemente, lo que nos espera en breve
El reporte ciudadano es de terror y nos ubica en el cruce de Paseo Tollocan y Camino Viejo a San Pedro Totoltepec, en Estado de México.
La emboscada comienza como cualquier atraco moderno: vas circulando con total normalidad cuando, de la nada, un vehículo te cierra el paso o se te empareja de manera intempestiva y abrupta.
Acto seguido, un par de pelafustanes se abalanzan sobre tu ventana y te acusan del peor crimen posible para la sociedad actual: atropellar a un indefenso perrito (en este caso, un Chihuahua) y haberle roto la pata en la "orilla" de la calle.
Aquí entra la magia negra de la estafa: los sujetos comienzan a hacer un escándalo histriónico, gritando a los cuatro vientos para que la gente de los alrededores se aglomere.
Juegan con el instinto de lin Sh4 miento de la multitud y con tu propio pánico.
Aprovechando el desconcierto y el miedo a ser devorado por una turba furiosa, los estafadores exigen dinero en efectivo bajo el noble pretexto de "ayudar a la dueña" con los gastos veterinarios.
Cuando el acusado comete la insolencia de pedir ver al perro malherido, convenientemente "la dueña ya lo tiene y se lo llevó".
En el caso de este reporte, la presión fue tanta que la conductora terminó desembolsando 500 pesos simplemente para salir ilesa de la treta.
Ver a estos delincuentes usar la empatía por las mascotas como medio de extorsión es verdaderamente un acto miserable.