21/07/2024
Una parada obligatoria en CDMX 😍
LA CASA DE LOS AZULEJOS: UNA VERDADERA OBRA ARQUITECTONICA ÚNICA EN EL MUNDO.
Una de las esquinas del Centro Histórico es un sitio que brilla y hace brillar en su conjunto a esta zona por su originalidad y belleza: la Casa de los Azulejos. El lugar, inmerso en dos leyendas que le dotan de un singular valor, es hoy uno de los lugares más icónicos y bellos de la Ciudad de México.
La primera de las leyendas cuenta que esta casa, que perteneció primero en 1662 a Don Antonio Urrutia de Vergara, y que después fue heredándose entre sus descendientes, fue tapizada de azulejos por un desencuentro entre un padre y su hijo. Se dice que Luis de Vivero Ircio de Mendoza solía dedicarse únicamente a la fiesta y el ocio; por lo anterior, su padre le reprochó con el dicho que augura a que se espera un futuro fracasado, y le dijo: "Hijo, tú nunca irás lejos, ni harás Casa de Azulejos". Luego de un tiempo, en un acto en el que comprobaba a su padre que su futuro de hecho sí era afortunado, el hijo mandó tapizar la fachada de la casa con azulejos.
Otra de las versiones cuenta que, por el deterioro del edificio, Doña Graciana Suárez de Peredo, Condesa del Valle de Orizaba, a la muerte de su esposo y después de vivir en Puebla, remodeló este inmueble con los azulejos tradicionales poblanos de talavera.
En tiempos del porfiriato esta casa se reunía la elite del momento, cuando era el Jockey club de México, hoy en día la casa es un bonito Sanborns Restaurante-Café.
La Casa de los Azulejos es un edifico único en el mundo en cuanto a estilo, el cual hace un híbrido de lo más selecto de la artesanía mexicana, el estilo barroco y la arquitectura colonial. Lo mejor del lugar es quizá que, incluso cuando fue el espacio de reunión de la élite porfiriana, siempre estuvo abierto gratuitamente al público: un sitio donde conviven todo tipo de personas, abierto, como un espacio de la ciudad para la ciudad.