20/06/2026
🔥 Rafael Sebastián Guillén Vicente, Marcos: El hombre y el mito 🔥
✒️ Redactado por: Gerardo Alarcón Campos.
Si existe una figura emblemática y al mismo tiempo polémica dentro de la historia de los movimientos armados en México, sin duda, es la del Subcomandante Marcos: Rafael Sebastián Guillén Vicente.
Originario de la ciudad de Tampico, Tamaulipas, Rafael Sebastián Guillen Vicente nace el 19 de junio de 1957. Es el cuarto hijo del matrimonio conformado por Alfonso Guillén Guillén y María del Socorro Vicente. Su familia es propietaria de una mueblería, cuyos ingresos les permiten vivir una vida acomodada e inscribir a sus hijos a colegios particulares de orientación jesuita. Al concluir sus estudios de nivel básico y medio superior, Rafael ingresa a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM de donde egresa con la licenciatura en Filosofía. Al finalizar sus estudios, es contratado como profesor de medio tiempo en la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad Autónoma Metropolitana, campus Xochimilco.
En este lugar conoce a Salvador Morales Garibay y a Silvia Fernández. Silvia militaba dentro de las Fuerzas de Liberación Nacional. La inclinación marxista de Guillén, su carisma y actitud hacia el trabajo lo llevan a ser reclutado por la organización a mediados de 1979. Este, a su vez, introdujo a Morales Garibay a la Organización. Rafael originalmente se asignaría el nombre de Zacarías, pero posteriormente adoptaría el nombre de Marcos en supuesto homenaje al Compañero Mario, militante de las FLN asesinado por la policía el 26 de mayo de 1983 en Cholula, Puebla y que es nombrado erróneamente por Guillén con el nombre de “Mario Marcos”.
Guillén asciende rápidamente dentro de la estructura de las FLN, convirtiéndose en militante profesional y enviado a la zona de operaciones en Chiapas poco tiempo después del despliegue del primer campamento del EZLN. Marcos alcanzaría el grado de Subcomandante y posteriormente, Secretario Militar del Partido Fuerzas de Liberación Nacional, asignándosele la tarea de preparar y dirigir la guerra del EZLN contra el Estado Mexicano.
El 1 de enero de 1994, Rafael Sebastián encabeza las fuerzas zapatistas que toman control de la ciudad de San Cristóbal, haciendo su primera aparición pública. La facilidad de palabra, habilidades para la oratoria, la escritura y el carisma convierten rápidamente a Marcos en la figura más visible del movimiento zapatista, convirtiéndose en una figura mediática y simbólica que en su momento se equiparó a la del Che Guevara.
Autodenominándose como un “mito genial”, en torno a Marcos surgieron muchas teorías y leyendas acerca de su identidad, mismas que fuero echadas a tierra con la revelación de la identidad la noche del 9 de febrero de 1995.
Con ello nace una de las primeras polémicas en torno a Rafael, pues resultó ser hermano de Mercedes del Carmen Guillen Vicente, política perteneciente al Partido Revolucionario Institucional. Dicho parentesco dio origen a la teoría de la conspiración que señalan al EZLN como un invento de Carlos Salinas de Gortari, teoría absurda para los que conocen los orígenes históricos del EZLN, los cuales datan desde 1969 con el surgimiento de las FLN y teniendo en cuenta el impacto que la rebelión en Chiapas le dio al gobierno salinista, el cual quedó desprestigiado a nivel internacional.
Aunado a ello, las exigencias de la militancia clandestina dentro de las FLN requerían que el cuadro profesional cortara definitivamente todo lazo con su familia. Recíprocamente, la familia Guillén Vicente, con excepción del padre de familia, Alfonso Guillén, cortaría lazos con Rafael y evitan hasta la fecha dar declaraciones o ser relacionados con él.
Con el paso del tiempo, la figura de Marcos se ha ido deteriorando, por una parte, por la reconfiguración política e ideológica ocurrida al interior del EZLN, la cual ha hecho que de ser una organización político-militar pase a ser una suerte de ONG; y por otra parte a causa de las diferencias y desencuentros del EZLN con otras organizaciones político-militares, así como organizaciones de la izquierda electoral y organizaciones populares.
El más reciente y fuerte conflicto entorno a Rafael se produjo en 2013, con la ruptura formal con las FLN. Dicho distanciamiento se evidenció con la renuncia al nombre de guerra, Marcos, por el de Galeano. Esta identidad es tomada en homenaje al profesor zapatista José Luis Solís Sánchez, "Galeano", asesinado por paramilitares el 2 de mayo de dicho año.
La ruptura se haría pública en 2019. Finalmente, en 2021, en el marco de la presentación del cuarto libro de la serie Dignificar la Historia, los cuales abordan la historia de las FLN, Fernando Yáñez Muñoz, el Comandante Germán, acusó públicamente a Rafael Sebastián de haber desviado los objetivos originales del EZLN, de acoso sexual, de haber sido la causa del suicidio de una militante de la organización y de haber modificado a su antojo la historia de los orígenes del EZLN, borrando por completo el papel de las FLN.
A ello se suman denuncias sobre cómo Rafael, en colaboración de Tacho y Moisés, crearon un poder de facto dentro del EZLN, usurpando funciones y dando grados militares a personas cercanas a ellos y no a los cuadros que pertenecían desde hace años a la estructura militar de la Organización. En ese sentido, el denominado Comité Clandestino Revolucionario Indígena, se constituye como una comandancia de facto, que mediante este golpe de estado interno, desplazó la autoridad del comité central del Partido Fuerzas de Liberación Nacional.
Las consecuencias de este golpe, se tradujeron en el desmantelamiento político-militar del EZLN. Por influencia de agentes externos, provenientes de diversas corrientes de izquierda antisitémica opositores a la lucha armada el EZLN se deshizo de su infraestructura de guerra: armas, municiones y armerías, dejando a la organización a merced de los ataques armados de grupos paramilitares y dependiendo de la movilización de sus organizaciones afines: el Congreso Nacional Indígena y el Consejo Indígena de Gobierno, como única defensa ante las agresiones.
En octubre de 2023, Rafael Sebastián volvería a adoptar el nombre de Marcos, ahora bajo el grado de Capitán Insurgente y anunciando su retiro como vocero del EZLN, aunque su imagen sigue representando el símbolo mas visible y fuerte de la organización, cautivado a cientos pero también siendo objeto de criticas que aun permanecen veladas.
Ciertamente una imagen con muchas luces y sombras, a Rafael Sebastián Guillén Vicente hay que verlo como el ser humano que es, y no como el mito genial que sus seguidores, intelectuales y periodistas han construido. Y eso implica cuestionar y criticar la narrativa histórica que ha hecho de la organización que encabeza.
📝 Fuentes de Referencia:
- El Suspiro del Silencio, De la Reconstrucción de las Fuerzas de Liberación Nacional a la fundación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (1974-1983): Adela Cedillo.
- Marcos, el enmascarado de estambre: Guillermo Samperio.
- El Semillero, Cuando Rafael Guillén fue maestro de la UAM Xochimilco: Revista Proceso No 281, 21 de agosto de 1995.