31/07/2026
Antes que nada, quiero dejar claro que esta es mi opinión basada en lo que he visto y vivido. Considero que en CONAFE Chihuahua existe un ambiente de favoritismos y decisiones que no se toman pensando en el bienestar de la institución ni de quienes realmente trabajan con compromiso. Da la impresión de que la opinión de una sola persona dentro de oficinas pesa más que la de decenas de trabajadores, y eso ha generado injusticias constantes.
Es muy triste ver cómo despiden a personas que hacen bien su trabajo mientras se otorgan cargos a quienes no necesariamente los han ganado por méritos. Esa forma de actuar solo está provocando descontento, desmotivación y un ambiente laboral donde el miedo es el principal medio de control.
Si las cosas siguen así, no me sorprendería que el ciclo 2026-2027 se convierta en un verdadero desastre, porque las malas decisiones siempre terminan reflejándose en los resultados. Hay muchas inconformidades y muchas personas que quisieran hablar, pero el problema es que quien alza la voz termina siendo señalado o incluso separado de su trabajo.
Lo más preocupante es que ni siquiera existen condiciones para presentar una queja con confianza. Se supone que deberían existir mecanismos para denunciar irregularidades, pero la realidad es que muchas personas sienten que cualquier comentario termina siendo conocido por quienes tienen el poder de tomar represalias. Eso genera miedo, silencio e impunidad.
Ojalá algún día se escuche a quienes realmente sostienen el trabajo de la institución y se valore el esfuerzo, la experiencia y el compromiso por encima de los intereses personales, los favoritismos o las influencias. Ninguna institución puede crecer cuando se castiga a quien habla y se premia a quien forma parte de esas prácticas. Solo queda esperar que algún día las cosas cambien y que las decisiones se tomen con transparencia, justicia y respeto para todas las personas.