09/11/2025
El último sábado de octubre, llegué en chinga al . Fue un día muy agitado con traslados en mi avispo móvil hasta la chóca del otro, a mi último casting antes del receso not Visa.
Ese día fue uno de los castings o el casting más emocionante que he hecho en mi vida. Spoiler alert, me suspendieron en el aire y me hicieron volar con una turbina ventilador. Chingón chingoncísimo chingolotón. De la otra punta de la ciudad, pasé a mi casa a comer en 40 segundos. Partí en la patineta con bocina guitarra tripié, órale para llegar a la hora en que se había convocado. A medio camino, me cayó el veinte de que el claxon que había sonado 1 km atrás, era para mi, y que ahí se habría soltado la chamarra que ya no veía sobfe uno de mis bultos. Es muy probable que yo tenga un tda o tdah o un tdc esa ansiedad es la que me hace llegar puntual la gran mayoría de las veces, además me quedaba pila insuficiente para pensaren regresarme en chinga a huscarla. También soy humano. Muy hit seré pero también tengo talones de chilaquiles. Si alguien comprendió la referencia troyana mexa quE me escriba un fax.
Y así como me gusta jugar con las palabras, llegué a este espacio donde entre todos nos presentamos escribiendo poesías y recitando otras al micrófono. Qué espacio más cálido y qué personas tan bonitas, entre todos conociéndonos con el arte de las palabras. El grosso sacudió con su vozarrón, guitarra y dichos. Dalila apareció como una twinkle words amix. Un poema de la amistad me dio rato para pensar. Al callo todo. Lo que necesitaba. Ese día quedé sonriente, y la chamarra perdida... pues que quién la haya encontrado que ojalá que la aproveche. Importada de Viña del Mar 🌈.
La IA me aconseja poner hartos emojis entre los textos... usted es cómo es para ustedes. Yo prefiero el texto escrito a buen ritmo, sin interferencias visuales... emm porqué vizco y tdah.