09/01/2026
Quien crea que la función del cine de terror es solo provocar sustos, quizás se equivoque. El verdadero terror cinematográfico es una muestra deformante que nos obliga a mirar aquello que preferimos negar, como la muerte, la culpa, la locura, el caos, la pérdida de control.
Desde sus orígenes, el género ha evolucionado al ritmo de los miedos colectivos. El expresionismo alemán reflejó el trauma de la posguerra; el terror atómico de los años cincuenta canalizó el pánico nuclear; los slashers de los setenta y ochenta hablaron de violencia, castigo moral y descomposición social. Nada es gratuito. El terror siempre dice más de su época que muchos discursos políticos.
A diferencia de otros géneros, el cine de terror no ofrece consuelo. No promete finales felices ni héroes invencibles. Aquí el mal no siempre es derrotado y, cuando lo es, deja cicatrices, ahí radica su fuerza. Al final, el orden es frágil y la normalidad es solo una ilusión bien maquillada.
El terror moderno ha refinado sus armas. Ya no depende exclusivamente del monstruo visible, sino de atmósferas densas, silencios incómodos y conflictos psicológicos. Películas como Hereditary, La Bruja o Está Detrás de Ti no asustan por lo que muestran, sino por lo que sugieren. El miedo más eficaz es el que se instala en la mente y se queda ahí, trabajando lentamente.
También hay que decirlo, el terror es catártico. Nos permite experimentar emociones extremas en un entorno controlado. Es una forma segura de enfrentarnos a lo que nos aterra, de ensayar el fin sin pagarlo en la vida real. Por eso vuelve una y otra vez, aunque muchos lo desprecien.
Negar el valor del cine de terror es negar una parte esencial de la condición humana. El miedo no es una falla del sistema; es una señal de que seguimos vivos, atentos, vulnerables. El terror no nos debilita, solo nos acerca al límite.
Y en un mundo que se vende a sí mismo como eterno, perfecto y progresista, recordar nuestros límites es, curiosamente, un acto de lucidez.
Porque al final, el cine de terror no habla de monstruos.
Habla de nosotros.