25/09/2026
CINCO AÑOS CAMINANDO LAS VEINTENAS
Hace cinco años comenzamos un camino: visibilizar las veintenas, vivir su cuenta y construir comunidad alrededor de ellas.
Desde hace cinco años, las veintenas han tenido como uno de sus principales espacios de encuentro la Plaza Mayor de México, el Zócalo de la Ciudad de México. Elegimos este lugar de manera consciente: volver a ocupar la plaza mayor significaba hacer visible la presencia de las veintenas en un espacio central de la ciudad, un lugar cargado de memoria y significado, y desde ahí compartirlas con quienes transitan, participan y se acercan a conocerlas.
Hablar de las veintenas no es solamente nombrar antiguas celebraciones. Es acercarnos a una forma nahua de contar, ordenar y vivir el tiempo. La cuenta de las veintenas, conocida como cempohuallapohualli, organizaba el tiempo en periodos de veinte días y formaba parte de un complejo sistema calendárico que estructuraba distintos aspectos de la vida.
Por eso, durante estos años hemos buscado que cada veintena sea también una oportunidad para conocer, participar y vivir la cuenta del tiempo, acercándonos a sus nombres, sus significados, sus símbolos y a las distintas formas en que hoy podemos estudiarlas y representarlas.
Pero este trabajo no se construye de manera individual.
Cada veintena ha sido posible gracias a los grupos, calpulli, familias, danzantes, colaboradores y personas que han puesto su tiempo, conocimiento, trabajo y voluntad para hacerla realidad.
A ellos, nuestro reconocimiento y agradecimiento.
Y después de cinco años de caminar las veintenas en la Plaza Mayor, Telpochcalli Ilhuicatohtli ha entrado en una nueva etapa.
Desde hace ocho meses comenzamos a salir del Zócalo para encontrarnos con los distintos círculos de danza y comunidades que mantienen este trabajo en diferentes puntos del Anáhuac.
No se trata de dejar la Plaza Mayor. Se trata de ampliar el espacio de visibilización de las veintenas, encontrarnos con los grupos en sus territorios y reconocer el trabajo de quienes hacen posible cada veintena.
Si durante estos años fue necesario volver a ocupar la plaza mayor para hacer visibles las veintenas, hoy entendemos que también es necesario llevar esa visibilidad hacia los lugares donde se encuentran los grupos que las trabajan, las celebran y las mantienen presentes.
Así, las veintenas comienzan a caminar otros espacios del Anáhuac: visitando a los grupos, encontrándonos en sus círculos de danza y reconociendo los territorios donde esta memoria continúa construyéndose desde la comunidad.
Porque cuando distintas voluntades se encuentran alrededor de una misma memoria, comienza a formarse algo más que una celebración: nace comunidad.
Una comunidad que aprende compartiendo; que transmite saberes; que reconoce el trabajo de quienes participan; que se reúne para recordar y que, sobre todo, encuentra en cada veintena un motivo para volver a encontrarse.
Cinco años después, seguimos viviendo las veintenas.
Primero volvimos a ocupar la Plaza Mayor.
Hoy vamos con la celebración de las veintenas hacia los círculos de danza del Anáhuac.
Seguimos visibilizando.
Seguimos compartiendo.
Seguimos construyendo comunidad.
Telpochcalli Ilhuicatohtli
Entrelazando voluntades, compartiendo saberes.