22/07/2026
Tengo muchísimos recuerdos de mi niñez en la costa, de cuando vivimos en el campo El Cholay, en Santa Eduviges, en Acapulco, en El Cholayito, y otro campo que no me acuerdo cómo se llamaba, que está cerquita del campo La Aurora. Después nos vinimos a vivir a Hermosillo, a El Palo Verde, y me parecía tan triste. Y esperábamos con ansias las vacaciones de la escuela para irnos con mi nana Emilia al campo Acapulco. Ella y mi tía Yaqui tenían muchos abonados. Se levantaban a las 5 de la mañana a hacer tortillas de harina y desayuno para 30 o más comedores. Y les ayudábamos en todo lo que podíamos: a darle comida a los cochis, a las vacas, a las gallinas, a barrer y regar el patio, que era muy grande. Regar todas las matas acarreando agua del canal, ayudar a lavar los platos, a hacer tortillas grandes. Que desde muy chicas aprendimos, mis primas y yo. En una batanga llevábamos comida a los trabajadores al mediodía, a donde andaban trabajando mi tía Yaqui y yo. En vacaciones de fin de año nos juntábamos todos los primos y primas en la casa de ellas. Y si nos bañábamos en la pila y el canal. Y otras tantas vivencias más de mi niñez que son inolvidables y que vivimos tan felices. Ahora vivo en otro paraíso, Puerto Vallarta, y también vivo muy feliz, gracias a Dios. Pero sin olvidar y añorar mi niñez, que no cabe duda fue la etapa más feliz de mi vida. Doy gracias a Dios por todo lo que me ha dado y me sigue dando. Saludos a todos mis familiares, los Almenarez, los que están y a los que están en el cielo también.
Fátima Almenarez.
📷Nelly Mungaray.
📌Campo Cholay.