04/08/2026
A veces el béisbol nos regala momentos que valen más que cualquier marcador. ❤️
Hace dos años nos tocó enfrentar a este gran amigo y al terminar el juego, él y Darío intercambiaron sus playeras. Ahora dos años después, el destino volvió a reunirlos en Mazatlán y nuevamente repitieron ese bonito gesto.
Regresamos a casa con el corazón lleno. Los resultados no fueron los que soñábamos, pero Darío se lleva algo aún más importante: experiencia, aprendizaje y recuerdos que lo harán más fuerte para lo que viene.
Gracias, Mazatlán, por otra gran aventura. Seguiremos trabajando con la misma ilusión, porque esto apenas comienza.