12/08/2025
‼️lo que hoy se vende como “derecho” podría terminar siendo una condena al deterioro de la infraestructura y la calidad educativa.‼️
Si bien la gratuidad de la educación es un derecho y un principio establecido por ley, no se puede ignorar la realidad que viven cientos de escuelas en Veracruz: muchas dependen de las llamadas “cuotas de inscripción” para cubrir necesidades básicas y mejoras que el propio gobierno no atiende. Pintura, material didáctico, reparaciones urgentes, ventiladores, limpieza y hasta mantenimiento de sanitarios, en muchos casos, han sido posibles gracias a estas aportaciones voluntarias de los padres de familia.
La Secretaria de Educación, Claudia Tello Espinoza, reafirma que “no hay obligación” de pagar dichas cuotas, pero no presenta un plan real y sustentado para compensar esos recursos que las escuelas dejan de percibir. De nada sirve prohibir si no se ofrece una alternativa inmediata y efectiva para que las instituciones educativas no caigan en el abandono.
Además, desde que Claudia Tello asumió la Secretaría de Educación, los resultados han sido nulos: persisten los aviadores que cobran sin trabajar, la burocracia ineficiente, y una dependencia clara hacia los intereses y presiones de líderes magisteriales que terminan frenando cualquier intento de reforma o mejora.
Si el gobierno de Veracruz quiere que la gratuidad sea una realidad efectiva y no solo un discurso, debe garantizar una inversión suficiente, transparente y constante en las escuelas. De lo contrario, lo que hoy se vende como “derecho” podría terminar siendo una condena al deterioro de la infraestructura y la calidad educativa.