02/08/2026
Que ya eran las 12. Mañana salía de viaje, que suerte con la peli, que luego iba a llamarme. Que le encanta verte tan distinto, pero no quiere nada más.
Y dijo:
“Yo te quiero, aquí está mi cariño, aquí está mi cuerpo, pero ya no me atrevo. Ya no somos niños. Y aunque me encanta ir a todo contigo, no puedo nada más”.
“Te escucho” reclamé yo luego. “Pero el tiempo apremia. Me rasco la espalda, me duelen los hombros. Y no tiene sentido; y siento…”
“Sientes que las alas te crecen. Pero calma, corazón, no siempre será de noche. Calma”.
Jeans por el suelo. Callaré. Miro sobre tu espalda. “Mañana iré a la feria de arte otra vez”. Nadie hay quien me espere por el norte.
Solo los lobos.