27/08/2023
Caminamos aún con los pies cansados, creíamos estar listos pero la montaña te enseña humildad.
No se me ocurre una mejor comparación que la montaña y la vida, caminas con ímpetu capricho las primeras partes, crees tener todo bajo control, luego se convierte en aprendizaje, darte cuenta de que debes ahorrar energía, ir con paso firme pero seguro, llegas a la cima pero aún estas a la mitad, ya que el camino hacia abajo debe recorrerse con total desapego, no fuiste nadie en la cima, solo al bajar se cumple el objetivo, desgastado pero satisfecho de que diste todo de ti. Te preguntas si estuviste con las personas indicadas y te das cuenta de que en el camino se hicieron amistades, se formaron vínculos, escuchaste historias, recomendaciones pero al final te quedaste con lo que a ti te funcionaba, viviste tu propia historia, te llevaste tus golpes, golpes que jamás podrás ser capaz de evitar pero que te hicieron fuerte y enseñaste a los que iban subiendo por donde no tenían que ir o que técnica usar, eso si a todos les diste ánimos, por que la cima es bella y debes disfrutarla sabiendo que no estás ahí para quedarte, pues tienes que dejar que otros disfruten su viaje.
#5.11