26/08/2026
Una fuerte riada golpeó la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet, dejando al menos 160 personas muertas y cientos más desaparecidas.
La fuerza del agua y los deslaves destruyeron viviendas, carreteras y puentes, mientras equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda y rescate.
Entre los desaparecidos habría ciudadanos extranjeros. Las autoridades investigan si el desprendimiento de un glaciar pudo haber provocado la devastadora crecida.
Las condiciones del terreno y los daños en la infraestructura complican las labores de rescate.
𝗟𝗮 𝗶𝗮 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗾𝘂𝗲:
Más que decir que “el agua recuperó su camino”, este desastre nos recuerda que estamos construyendo cada vez más sobre corredores naturales del agua. En zonas como el Himalaya, ignorar la geografía puede convertir un fenómeno natural en una tragedia humana.