24/08/2026
¿Cuánto coraje o cuánto resentimiento puede guardar un hijo para asesinar a las dos personas que un día dieron la vida por él?
Es una pregunta difícil de responder y que hoy queda flotando tras una tragedia ocurrida la tarde de este domingo en la colonia Ferrocarrilera, en Monterrey.
Una discusión familiar terminó de la peor manera. Un hijo disparó contra sus propios padres, quienes recibieron impactos en el rostro y perdieron la vida. Su hermana también resultó herida durante el ataque.
Dos personas que alguna vez cargaron a ese hijo en sus brazos, que lo vieron crecer y que, como tantos padres, seguramente hicieron sacrificios por verlo salir adelante, terminaron encontrando la muerte dentro de su propio entorno familiar.
¿qué tuvo que pasar para que el amor se convirtiera en odio?, ¿cuánto tiempo se acumularon el rencor y el dolor?, ¿en qué momento una familia dejó de sentirse como un refugio?
La violencia no siempre comienza con un disparo. A veces comienza mucho antes, con heridas que nadie ve, con conflictos que se acumulan y con palabras que jamás se resuelven.
Pero esta tarde, una familia quedó destruida para siempre.
Y dos padres que alguna vez dieron la vida por su hijo, terminaron perdiéndola a manos de él.