18/04/2026
"EL REY TE MANDO A LLAMAR"
📜 Contexto historico
El rey David, fue un buen rey de Israel conforme al corazón de Dios, y que halló gracia delante de sus ojos; asumió el reino de Israel por mandato divino, a la muerte de Saúl.
David es ungido rey sobre la tribu de Judá en Hebrón.
(Véase 2 Samuel 1-2).
La Biblia nos relata en:
📖 (2 Samuel 9:5) Reina Valera-1960
“Entonces envió el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar.”
Introducción.
(2 Samuel 9:1-13).
Mefiboset era hijo de Jonatán y nieto del rey Saúl. Vivía olvidado, lisiado de ambos pies, en una tierra llamada Lodebar, cuyo nombre significa “sin palabra” o “sin pasto”, es decir, un lugar de desolación.
Pero un día, el rey David movido por el pacto de amor y fidelidad que había hecho con Jonatán su amigo preguntó:
“¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?” (2 Samuel 9:1).
El rey David representa El corazón de Dios, y frente a la cruda realidad de Mefiboset, preguntó por él, y le mandó a llamar de Lodebar
Ese día cambió para siempre la vida de Mefiboset. El rey mandó a llamarlo.
💡 I. Mefiboset: símbolo del ser humano perdido
Mefiboset representa al hombre caído por el pecado:
Era inútil a los ojos del mundo (lisiado de ambos pies).
Vivía lejos del palacio, en una tierra de olvido y pobreza.
Se consideraba indigno: “¿Quién es tu siervo para que mires a un perro mu**to como yo?” (2 Samuel 9:8).
Así mismo está la humanidad sin Cristo: lejos sin propósito, sin esperanza, sin fuerza, viviendo en su propio “Lodebar”. Pero aún allí, la gracia del Rey nos busca.
👑 II. El rey David representa a Jesús nuestro verdadero Rey, cuyo reino no tiene fin, y cuyo amor y compasión lo llevó a morir en una cruz, para consumar un "Pacto de amor" hecho con su Padre Dios con la descendencia de Adán, para quitar la maldición sobre esta tierra, para deshacer todas las obras del diablo, para redimir y restituir en el hombre, su bendición, diseño y Propósito original.
David no buscó a Mefiboset por méritos, sino por amor y fidelidad al pacto de amor con su amigo Jonathan.
De igual manera, Jesucristo nos llama no por lo que somos, sino por gracia y misericordia.
Él envió su palabra, su Espíritu y sus siervos a decirnos:
“El Rey te mandó a llamar.”
Jesucristo te llama del olvido al palacio, de la miseria a la mesa real, de la vergüenza a la honra.
Su llamado es un acto de amor: “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” (Véase Lucas 19:10).
🪑III. Lo sentó en la mesa del rey: comunión y restauración
David no solo llamó a Mefiboset, sino que lo sentó a su mesa como a uno de los hijos del rey (2 Samuel 9:11).
Eso habla de:
Restauración de identidad: Ya no esclavo, sino hijo.
Provisión continua: Cada día podía comer del pan del rey.
Comunión íntima: El lugar más cercano al corazón del rey.
Así también Jesucristo nos sienta a su mesa espiritual. Nos invita a participar de su gracia, de su palabra y de su presencia. En Él hallamos todo lo que necesitamos.
🔥 IV. Exhortación!
“El Rey te mandó a llamar”
Hoy el Rey de reyes, Jesucristo, sigue enviando su llamado.
Quizá te sientes en tu propio Lodebar, quebrado, olvidado o indigno. Pero el Señor te dice:
“No temas, porque he venido a mostrarte misericordia. Ven, siéntate a mi mesa, porque te he escogido.”
No importa tu pasado ni tus heridas. Lo que importa es la voz del Rey que hoy te llama por tu nombre.
(Véase Lucas 14:16-24 La Parábola del Gran Banquete) Jesucristo invita a los desamparados a participar de la mesa del Rey, y en la última cena, donde él mismo se presenta como el alimento que nutre el espíritu
Otro pasaje bíblico de la invitación de Jesucristo dice asi en: (Apocalipsis 3:20) "si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con el"
🙏 Reflexión
¿Has respondido al llamado del Rey?
Él no te llama para juzgarte, sino para restaurarte y amarte.
Levántate de tu Lodebar espiritual y acércate al trono de gracia.
El Rey te mandó a llamar…
Tú verdadera posición está en Jesucristo, en el palacio del Rey, sentado en lugares celestiales, bendecido con toda bendición espiritual, como un príncipe o princesa heredero de Dios tu Padre y sus promesas, de sus dones, bienes y privilegios, disfrutando de su perdón, de su consuelo, y del gozo de su salvación.
La invitación de Jesucristo a su mesa también representa la esperanza de la reunión final con Él en el reino, participando en la mesa de Dios.
🙌
Toda la honra, la gloria, el poder y la alabanza son de nuestro Rey de reyes y Señor de señores Jesucristo por siempre y para siempre. Amen.
Yo no me avergüenzo del evangelio!!... 🔥Proclamando su poder.
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