21/05/2026
Un domingo por la tarde, con aguacero incluido, familiares de personas desaparecidas y personas aliadas instalaron una cancha improvisada frente al Palacio de Gobierno de Nuevo León. Cada casaca era un uniforme distinto: el nombre y la foto del rostro de alguien que no pudo estar.
La acción fue convocada por Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL) el 17 de mayo de 2026, como parte de la Cascarita por Lxs Desaparecidxs, una iniciativa ciudadana a nivel nacional. El motivo: confrontar la euforia del Mundial 2026 con una cifra que el Estado no puede maquillar. Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), hay más de 133 mil personas desaparecidas en México. En Nuevo León, 7 mil 456. En lo que va de 2026, 367 nuevos casos, 262 sin localizar, de acuerdo con datos de la organización.
FUNDENL lleva 14 años organizándose sin apoyo institucional. Sus integrantes se especializaron en temas forenses, aprendieron a reconocer restos humanos y entraron a los campos de búsqueda cuando las autoridades no llegaban. Hoy tienen registradas más de 400 personas desaparecidas solo en su colectivo.
Mientras los gobiernos municipal, estatal y federal invierten recursos en infraestructura para recibir turistas, las familias buscadoras investigan por su cuenta en un contexto de colapso institucional documentado: según la Plataforma Ciudadana de Fosas, elaborada por Artículo 19, Data Cívica y la Universidad Iberoamericana, la FGR desconoce el 97% de las fosas registradas por la Fiscalía de Nuevo León.
Para dimensionar la crisis: el Estadio BBVA, sede del Mundial en Nuevo León, tiene capacidad para 53 mil 500 personas. Los desaparecidos en México lo llenarían más de dos veces.