02/04/2026
https://www.facebook.com/share/p/1APsD9t9uS/
💍✝️MIÉRCOLES SANTO EN EL MATRIMONIO.✝️💍
●En el camino del amor, también nosotros, como esposos, hemos dicho alguna vez:
●“Señor, yo daría la vida por mi matrimonio… por mi esposo(a)”.
Y en el fondo, es verdad.
Amamos de verdad.
Queremos luchar.
●Deseamos permanecer.
Pero, como Pedro, muchas veces no conocemos aún la profundidad de nuestra propia fragilidad.
Prometemos amor eterno…
y a veces nos cansamos.
●Decimos “siempre estaré contigo”…
y en momentos de prueba nos alejamos.
Afirmamos “nunca te fallaré”…
y terminamos hiriendo con palabras, silencios o actitudes.
Y ahí, en medio de nuestra realidad, Jesús también nos dice:
“Antes de que cante el gallo… me habrás negado”.
No como condena…
sino como verdad que sana.
●Porque en el matrimonio también existe ese “Simón”:
el orgullo que no pide perdón,
la dureza que no sabe ceder,
el cansancio que enfría el amor,
el silencio que distancia,
la herida que no se sana.
●Ese “Simón” que niega el amor…
no con palabras, sino con actitudes.
●Pero ahí está el misterio más grande:
●Jesús no se escandaliza de nuestras crisis matrimoniales… las conoce.
No se sorprende de nuestras caídas… las permite para transformarnos.
Y aun así… sigue orando por nosotros.
●“Yo he rogado por ustedes”.
●Aun cuando el amor se enfría,
aun cuando la distancia crece,
aun cuando parece que todo se rompe…
●Jesús sigue intercediendo por ese matrimonio.
●Porque después de la caída… viene la mirada.
Después del orgullo… viene la oportunidad de perdonar.
Después de la herida… viene la restauración.
●Y entonces, en medio del silencio del corazón, Él vuelve a preguntar:
●“¿Me amas?”
●No pregunta quién tiene la razón.
No pregunta quién falló más.
No pregunta por las promesas del pasado.
●Pregunta por el amor… hoy.
●Y desde ese amor, aunque sea pequeño, cansado o herido…
Él comienza a reconstruir todo.
●Un matrimonio no es fuerte porque nunca falla…
es fuerte porque permite que Dios lo levante una y otra vez.
●Porque cuando un esposo y una esposa reconocen su “Simón”…
entonces pueden convertirse, poco a poco, en la roca que sostiene su hogar.
●Hoy, más que aparentar que todo está bien…
más que defendernos…
más que escondernos detrás del orgullo…
♡Abramos el corazón.
●Dejemos que Jesús entre en ese lugar del matrimonio donde duele,
donde hay cansancio,
donde hay silencio,
donde parece que el amor no alcanza.
●Porque ahí… justo ahí…
sigue resonando una verdad eterna:
“Yo he rogado por ustedes”.
●Y si Él ora por su matrimonio…
si Él los mira con amor…
si Él les vuelve a preguntar “¿me aman?”…
●Entonces, incluso después de las negaciones…
el amor puede comenzar de nuevo. 💍✨