27/10/2025
Todos conocemos la historia de David y Goliat desde niños y lo asombroso que fue que con solo una piedra lograra matar al gigante.
Leémos en 1 Samuel 17:8 como ese gigante retaba al ejército de Israel a pelear.
No lo hizo por un día, ni una semana, fueron 40 días y dice en 1 Sam 1:17 que por la mañana y en la tarde.
¿No te parece que así es el enemigo?
Llega y trata de amedrentarte, de poner duda y todo tipo de pensamientos negativos para verte flaquear, y se va y regresa, no se detiene, tratando de lograr su cometido.
Goliat cada día daba voces retando dice ahí, y todo ese tiempo el ejército de Israel se mantuvo alerta pero ...
Leémos en el verso 24 que el ejército del Rey Saúl tuvo gran temor, sí, ese filisteo logró causar pánico con solamente palabras, causó efecto lo que vociferaba de día y de tarde y esto dice el verso 11 que los turbó y tuvieron mucho miedo.
MIEDO A SOLAMENTE PALABRAS...
Te pregunto, ¿Qué estás escuchando?
¿De qué te llenas la cabeza?
¿Te la pasas sumido buscando en los noticieros y se ha turbado tu corazón ? ¿Permites que las palabras negativas de los demás te causen tristeza y desánimo? ¿Das importancia a las críticas disfrazadas de "consejos" sobre tu vida , provenientes de personas que nunca hicieron nada provechoso con la de ellos?
¿O te alimentas de palabra viva, palabra de fe, aferrándote a las promesas de Dios?
En medio de un pueblo temeroso se levanta un joven, pequeño en estatura y de corta edad pero enorme en fe.
David decide enfrentar a Goliat, molesto porque había desafiado a Su Dios, el dijo:- ¡Yo iré!
¿Y cuál fue la respuesta de el Rey y de su hermano mayor Eliab, que también era parte de ese ejército?
Negatividad... ¡Tu no vas a poder!
Sólo cuidas ovejas, eres solo un jovecito inexperto. Imagino cuantas cosas más le dijo su hermano Eliab para desmotivarle, pero dice la palabra que David se alejó de ellos.
Hoy te digo, huye de todo aquel que quiera robar tu fe, de todo lo que intente desanimarte o turbar tu corazón, así como David, déjalos hablando solos.
¿Qué tenía David que pudo vencer a ese gigante?
David se alejó de los que le criticaron, David no les tomó importancia, ni tampoco escuchó al ejercito ni a su propio hermano que quiso resaltar sus debilidades o imperfecciones, no, eso no lo perturbó, porque él sabía el potencial del Dios que estaba a su lado.
¿Crees tú que Dios tiene el Poder de hacerte vencedor ante ese gigante (ponle un nombre) que te está perturbando hoy?
David le dijo en el verso 45 a Goliat, Tu vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos.
Aleluya!!! Dile eso hoy a satanás.
David conocía el Poder del Dios al que él servía y sí, Goliat amedrentó todo un ejercito preparado y experimentados en batalla, hombres seguramente fuertes y grandes guerreros, pero no pudo con David, pues no era fornido ni tampoco había estado en el campo de batalla físicamente, pero sí en el espiritual, era un gigante en su fe, Dios estuvo trabajando con él todo ese tiempo en campos y montañas verdes, en medio de ovejas David se ejercitó física y espiritualmente, pues también le tocó enfrentar fieras salvajes en defensa de sus rebaños.
El pasaba tiempo provechoso en la presencia de Dios, era un fornido en su fe, y los demás no lo sabían, así como los que te juzgan o te critican no conocen lo que te ha tocado vivir y no es necesario, pues Dios sí lo sabe y como a David le dio la victoria, cuando puso su confianza en Él y vemos que David no sintió miedo, porque tenía la certeza de que Dios estaba a su lado, así igualmente el Señor estará contigo como ayer...
¿Cómo estarías en pie si Su mano no te sostiene?
Te libró de tanto, te dio fortaleza, abrió puertas y te mostró una salida, no dudes que lo hará otra vez.
Él ha sido tu proveedor, tu pronto auxilio en la adversidad en tiempos difíciles, y sigue ahí contigo, es Su promesa, por eso no tengas temor a lo que estás viviendo hoy, solamente aprovecha tu tiempo, Búscale y fortalece tu fe para estar preparado a salir al campo de batalla.
Pasa tiempo con el Señor de los ejércitos, cada día renueva tus fuerzas en Él, busca a tu Padre a cada instante, conócelo y así podrás decir a tu enemigo: - No te tengo miedo, porque conozco al Dios que yo le sirvo, en Su nombre vengo, Él me dará la victoria en el nombre de Jesús. Amén.