26/05/2026
El crimen de odio que conmocionó a Estados Unidos: el caso de Brandon Teena.
El caso de Brandon Teena es considerado uno de los crímenes de odio más impactantes y trágicos en la historia de Estados Unidos. Su historia ocurrió en 1993, en Nebraska, y años después inspiró la película Boys Don't Cry , protagonizada por Hilary Swank .
Brandon era un hombre trans que se mudó a un pequeño pueblo llamado Falls City intentando empezar de nuevo y vivir como realmente se sentía. Ahí conoció a varias personas y comenzó una relación con una joven llamada Lana Tisdel. Durante un tiempo, parecía haber encontrado aceptación dentro del grupo de amigos con quienes convivía.
Sin embargo, todo cambió cuando Brandon fue arrestado por un caso relacionado con cheques falsificados. Debido a que fue llevado a la sección femenina de la cárcel, varias personas descubrieron que había nacido biológicamente mujer. Después de eso, dos hombres llamados John Lotter y Tom Nissen comenzaron a humillarlo, acosarlo y agredirlo constantemente.
La situación escaló de forma brutal durante la víspera de Navidad de 1993, cuando ambos secuestraron a Brandon, lo golpearon violentamente y lo violaron.
Lo más perturbador del caso es que Brandon sobrevivió al ataque y decidió denunciar a sus agresores ante la policía. Sin embargo, el sheriff encargado de tomar la declaración se enfocó más en cuestionar su identidad de género que en investigar la violación que acababa de sufrir.
Las autoridades tenían evidencia suficiente.
Sabían quiénes eran los agresores.
Y también sabían que Brandon había recibido amenazas de muerte.
Aún así, no realizaron arrestos inmediatos ni ofrecieron protección.
Días después, el 31 de diciembre de 1993, John Lotter y Tom Nissen llegaron hasta la casa donde Brandon se escondía en Humboldt . Entraron armados y asesinaron a Brandon. También mataron a Lisa Lambert y Phillip DeVine, quienes se encontraban dentro de la vivienda.
El crimen generó una enorme controversia en Estados Unidos porque expuso varios temas extremadamente delicados para la época:
La violencia extrema contra personas trans.
El rechazo social en comunidades conservadoras de los años 90.
La negligencia policial.
Y la manera sensacionalista en que muchos medios trataron el caso.
Tras el as*****to, la madre de Brandon demandó al condado por no haber protegido a su hijo después de la denuncia. Tiempo después, el corte concluyó que la inacción policial contribuyó directamente a su muerte.
En cuanto a la sentencia, John Lotter fue declarado culpable de triple homicidio y condenado a pena de muerte en 1996. Por otro lado, Tom Nissen ayudó a colaborar con las autoridades y testificar contra Lotter, por lo que evitó la pena capital y recibió cadena perpetua.
Con el paso de los años, la historia quedó marcada culturalmente gracias al documental The Brandon Teena Story y la película Boys Don't Cry , producciones que ayudaron a que millones de personas conocieran el caso.
Hasta el día de hoy, muchas personas consideran la historia de Brandon Teena como uno de los casos más representativos sobre crímenes de odio en los años 90, no solo por la brutalidad del as*****to… sino porque Brandon pidió ayuda antes de morir, y aun así nadie hizo nada para protegerlo.