06/09/2026
Así eran los galeones de la Nao de Manila, conocida también como la Nao de China, que por lo menos un periodo de 250 años, surcaron el océano para transportar hasta la Nueva España una gran diversidad de mercancías procedentes de China, Japón, Filipinas y otras regiones de Oriente. A bordo viajaban telas de seda, marfiles, baúles, especias y hasta frutas de Filipinas, como el célebre mango Manila.
Después de alrededor de siete meses de travesía, sorteando naufragios y peligros por mar, las mercancías todavía debían enfrentar un largo recorrido terrestre antes de llegar a la Ciudad de México. El trayecto entre Acapulco y la capital novohispana estaba marcado por numerosos obstáculos naturales, entre ellos los ríos, que dificultaban y hacían más lento el tránsito de personas y mercancías.
Para salvar estas barreras se recurrió al uso de balsas o “chalanas” en distintos puntos de la ruta, entre ellos el río Balsas, el río Amacuzac, el río Chalma entre otros, que pueden contarse en el trayecto. En Amacuzac permanece hasta nuestros días un sitio conocido como El Balseadero, cuyo nombre es testimonio de aquella antigua actividad. Desde los primeros años del virreinato, los indígenas tuvieron a su cargo la encomienda de prestar el servicio de cruce del río mediante balsas.
Según documentos conservados en el Archivo General de la Nación (AGN), los viajeros que necesitaban cruzar el río debían solicitar el servicio con un día de anticipación. Los habitantes de la región maniobraban las balsas de una orilla a otra mediante gruesos mecates y cobraban por el cruce, estableciendo así una de las actividades económicas que les permitían obtener ingresos.
La venta de pescado y el servicio de cruce en balsas constituían parte de los principales medios de subsistencia de los habitantes de la zona. Los ingresos obtenidos de estas actividades estaban sujetos al tributo que la población indígena debía entregar a la Corona.
En 1560, Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón, segundo virrey de la Nueva España, estableció las tasaciones correspondientes a los macehuales y nobles de la República de Indios de Amacuzac. De acuerdo con este registro, al gobernador le correspondían 10 pesos; al regidor y al alguacil mayor, 4 pesos a cada uno; mientras que el escribano y el mayordomo recibían 3 pesos cada uno, para sumar un importe total de 24 pesos.
Estos registros permiten asomarnos a la organización administrativa y económica de Amacuzac durante los primeros años del virreinato, así como a la importancia que tuvieron los ríos y los servicios de cruce en la vida cotidiana y en las rutas de comunicación de aquella época.
Diálogos con el Congreso de Morelos Precursores De La Historia De Cuautla Morelos
Fuentes gráficas:
1. Imagen del galeón:
J. Ballesca y Compañía, México y su evolución social. Director literario Lic. D. Justo Sierra.
2.Animación generada con IA.
3. Imagen del virrey Luis de Velasco.
Wikipedia de dominio público.
4. Documento de tasación.
Archivo General de la Nación (AGN).