17/05/2021
EL pueblo hambriento / Por Issac Jaramillo
Ya en la recta final de las campañas políticas que se suponen son las mas grandes de la historia en México es justo y necesario para mi ahora si opinar sobre el tema y todos los sucesos que han hecho de este proceso el mas enrarecido y crispado, este proceso se ha visto manchado por un cuantioso número de sucesos que sin duda ponen a pensar al elector en hacia donde dirigirá su voto he inclusive la ola de violencia que marca las elecciones lo ponen a pensar en si saldrá o no a sufragarlo.
Pero el votante esta consiente que de no hacerlo los que ganarían son aquellos que tienen su estructura bien definida y que con recursos propios y ajenos supieron llegar a la necesidad de algunos votantes y jalarlos a su redil, y es ahí precisamente donde comienza el mayor de los problemas en este país que la clase política ya tiene bien medida las necesidades de la mayoría de la población en México y como no si es la clase política la que nos tiene en esta situación.
Y si el pueblo tiene hambre y mucha, pero como dice el sagrado libro “no solo de pan vive el hombre” tiene hambre de justicia de que se le escuche y atienda las necesidades comunales que son muchas y que ningún gobernante se ha puesto a escuchar al pueblo, a observarlo con detenimiento y hacer una análisis consiente de las necesidades y que puede hacer por solucionarlas, con proyectos montados en suposiciones que como todo aquel que por primera vez pone un negocio y cree que su idea va a beneficiar a todos o que es para todos.
El caso en Tamaulipas del Gobernador es un ejemplo claro del morbo que causa y que nos causa controversias y conflictos, por una parte es cierto la mayoría voto por el, por otra parte su proyecto ha favorecido a algunos, desprotegido a muchos y olvidado a la mayoría, es por eso que el pueblo quiere ver justicia, esta harto de ver como cada gobernante que elije lo traiciona y al sentarse en la silla maldita del poder la ambición les corroe y acaparan predios, mansiones, ranchos, empresas, fortunas y al final solo se van con maletas llenas de dinero quedándonos con los zapatos rotos, con las deudas cada vez mas hasta el cuello, con una casa cada vez mas chica y con la esperanza cada vez mas derrumbada.
Estas elecciones están llenas de rabia y sin corazón, no veo en ningún candidato un líder moral que refrende nuestras esperanzas en los procesos que vivimos, en ninguno veo el amor al pueblo y sus ganas de ayudar, veo las ganas de cumplir sus sueños y ambiciones propias, pero ninguno con el corazón en la mano para ayudarnos todos, estas elecciones pusieron candidatos a modo para que ganara uno u otro y la tendencia se inclinara hacia quienes en lo oscurito ya pactaron territorios y creen que los ciudadanos no nos damos cuenta.
En mi municipio, la Ciudad mas dulce del planeta, Mante Tamaulipas, al dar una vuelta a las comunidades, ejidos y colonias no veo el progreso por ningún lado, chozas y casa abandonadas, sin fuentes de empleos, pero con gente que lucha por sobrevivir cada día a como de lugar, buscando como llevar el sustento diario, pero hay quien cree que si pone un mercado de tres pisos resolverá el problema de la falta de empleos y será un aliciente para la economía local, o que invertirle a un pavimentado hasta el famoso Nacimiento para atraer el turismo es el proyecto que necesita esta ciudad, yo no lo veo así, creo primero hay que potencializarnos localmente, crear empresas, agroindustrias que nazcan y prosperen aquí en la región, impulsar a que la gente crezca, existen muchas posibilidades de inversión en el Mante pero no hay quien las impulse, falta proyecto, inversión y corazón.