13/03/2026
Desde que decidí iniciar mi camino en la vida pública, supe que no sería un camino fácil. Porque cuando levantas la voz, cuando incomodas y cuando empiezas a generar cambios, también llegan los ataques.
Han intentado desacreditarme, han calumniado mi nombre, han hablado de mí con mentiras e incluso han llegado las amenazas. También me he enterado que en distintos grupos de WhatsApp se habla mal de mí, y la verdad no me molesta. Sé perfectamente el tipo de persona que soy, los valores que tengo y el trabajo que hemos venido realizando.
A esas personas les deseo el bien, porque al final cada quien habla desde lo que lleva en el corazón.
Pero entendí algo muy claro: cuando representas una amenaza para quienes siempre han estado cómodos, comienzan los golpes.
A pesar de mi corta edad, estoy firme. Más firme que nunca.
Porque la edad no define la capacidad; la definen los resultados, la constancia y el carácter. Y carácter es lo que sobra.
Soy un joven entusiasta, inquieto y comprometido con la vida pública, que cree firmemente en que las cosas pueden hacerse de manera diferente, siempre llevando a Dios presente en cada paso que damos.
Este proyecto no nació ayer. Son más de seis años caminando, escuchando, apoyando y resolviendo. Seis años metidos de lleno, sin padrinos políticos, sin estructuras compradas, solamente con el respaldo de la gente.
Durante este tiempo hemos apoyado a quienes más lo necesitan con medicamentos, despensas, aparatos ortopédicos y materiales. Hemos regalado juguetes a niñas y niños, llevado comida a hospitales, apoyado a escuelas y entregado útiles escolares.
No lo hicimos por aplausos, lo hicimos por convicción.
Y hoy quiero decirlo con claridad:
Hemos decidido retomar con más fuerza este proyecto de apoyar a las personas.
Porque ayudar nunca debió detenerse y porque sabemos que hay muchas familias que necesitan que alguien les tienda la mano.
No hablamos bonito para quedar bien.
Trabajamos fuerte para hacer el bien.
También consolidamos la página más fuerte del municipio, Xalisco Nayarit, un espacio que informa, que incomoda cuando tiene que incomodar y que defiende la voz ciudadana. Esa fuerza no se improvisa, se construye con credibilidad.
El nombre de Ariel Salas no se ha hecho con ataques ni con chismes.
Se ha hecho en la calle, viendo a la gente a los ojos, escuchando, comprendiendo y tomando decisiones con responsabilidad.
Porque nosotros no actuamos por impulso.
Nos detenemos, escuchamos, analizamos y de ahí trazamos el siguiente paso.
Cada movimiento tiene propósito. Cada acción tiene dirección.
Y si algo han logrado los ataques, las calumnias y las amenazas, es fortalecerme.
Gracias a todas las personas que nos han apoyado y que siguen creyendo en este proyecto.
Y gracias también a todo el equipo que ha estado firme y que no se ha bajado del barco, que ha creído en este proyecto desde el principio y que sigue caminando con la misma convicción.
Porque este barco puede enfrentar tormentas, críticas y ataques, pero mientras haya fe en Dios, convicción y el respaldo de la gente, jamás se va a hundir.
Que les quede claro:
No soy el futuro… soy el presente.
No soy una promesa… soy una realidad en construcción.
A pesar de mi corta edad, tengo la firmeza, la preparación y la determinación para seguir creciendo, siempre con Dios presente en nuestras decisiones y en nuestro camino.
El camino no ha sido fácil, pero cuando se tiene el respaldo de la gente y la fe en Dios, nada te detiene.
Y esto apenas comienza. 🔥💪