17/04/2026
Antes, en las religiónes, iglesias o sectas no entraba cualquiera…
No era moda, no era curiosidad, no era juego.
Entraba el que era escogido por los ancestros en algunos casos.
Hoy muchos quieren ver sin tener ojos,
quieren saber sin haber sido llamados,
quieren tocar lo espiritual sin permiso.
Pero la verdad es una sola, y es dura:
Hay tres clases de personas en este camino:
Los que pueden ver… porque nacieron con ese derecho, porque su espíritu ya viene marcado.
Los que aprenden… porque alguien les abre la puerta y les enseña con fundamento.
Y los que nunca verán nada… porque simplemente no les corresponde.
No es falta de fe…
No es falta de ganas…
Es destino espiritual.
Aquí no todo el mundo es elegido.
Aquí no todo el mundo pertenece.
Y el que fuerza lo que no le fue dado… termina perdiéndose.
Respeta lo que no entiendes.
Honra lo que no te fue entregado.
Y acepta cuando los ancestros dicen: no es tu camino.