18/09/2026
El Guardián de S-Mart( ME LA CONTARON 🤣 ) a alguien aquí le a tocado un guardia que se cre dueño
En el S-Mart de Nuevo Laredo había un guardia que todos conocían como Don Chuy.
Don Chuy no trabajaba en S-Mart. S-Mart trabajaba para Don Chuy, según él.
Llegó un día en el 2019 para cubrir un turno de 8 horas y nunca se fue.
Se sabía todos los pasillos de memoria. Sabía donde estaba el Café Puro Soluble sin azúcar, sabía cual era el lote de palomitas que estaban caducadas, y sabía a qué hora llegaba la camioneta del pan.
El problema era que se creía el dueño.
Si entrabas con mochila te decía:
"¿Y esa mochila qué? ¿Vas a comprar o vas a robarle al patrón? Al patrón que soy yo."
Si una señora agarraba muchos aguacates:
"Eh, eh. Déjele algo a los demás. Esta es mi tienda. Yo decido quién come guacamole hoy."
Un día llegó un morro con un C5 pre-workout de Mora Azul en la mano, de esos que dejan todo azul, y lo destapó para olerlo.
Don Chuy lo vio desde la puerta como si hubiera visto un asalto a mano armada.
"¡LO VAS A PAGAR ANTES DE OLERLO!"
"Solo lo estoy oliendo, jefe."
"¡Aquí nada se huele sin mi permiso! ¡Este es mi S-Mart!"
Y se armó. El morro le dijo que no era su tienda, que él era solo el guardia. Y Don Chuy, ofendido como si le hubieran insultado a la madre, se cuadró:
"¿Cómo que solo el guardia? Yo abro, yo cierro, yo cuido los cafés para que no se los roben ustedes los de la prediabetes. Sin mí esto ya hubiera quebrado."
Desde ese día, cada cliente era un enemigo potencial y cada turno era una guerra.
Con las señoras peleaba por los carritos.
Con los niños peleaba porque corrían.
Con los del Coppel de al lado peleaba porque decía que le robaban clientes.
El gerente, un chavo de 24 años que realmente era el encargado, ya no sabía qué hacer con él. Un día lo intentó correr y Don Chuy le contestó:
"¿Tú me vas a correr de MI tienda? ¡Tú estás corrido! ¡Te me vas de mi S-Mart!"
Y lo sacó.
La gente al principio se enojaba, luego le agarró cariño. Ya iban a S-Mart solo a pelear con él.
"Don Chuy, ¿me puedo llevar 3 cafés?"
"¡No! ¡Llévate uno! ¡Pareces hormiga!"
Y se reían.
Duró 4 años. Hasta que un día pusieron cámaras nuevas con micrófono y el corporativo escuchó todo. Lo mandaron llamar a oficinas.
Pensaron que iba a pedir perdón.
Entró y dijo:
"Ya era hora que los dueños falsos me llamaran. Quiero aumento y mi nombre en el letrero."
Lo jubilaron ese día. Le dieron su finiquito y una tarjeta de S-Mart con $500.
Ahora Don Chuy va todos los días como cliente. Se sienta en la banca de afuera, ve al nuevo guardia y le grita:
"¡Te estás durmiendo! ¡Así me robaban a mí también! ¡Cuídame bien mi tienda!"
Y el nuevo guardia, que ya sabe la historia, solo le dice:
"Sí patrón, no se preocupe."