04/12/2025
Lo mas hermoso que veras en esta nota
Unos comensales estaba disfrutando unos taquitos en un puesto callejero cuando, de la nada, apareció un perrito y se acomodó en una silla como si fuera el tercer invitado de la noche. No hizo ruido ni se movio, no pidió nada… solo se sentó con esa educación que sorprende, mirándolos como quien dice: “¿Me puedo unir con ustedes por favor?”
Ellos no dudaron. Llamaron al mesero y pidieron una orden extra. Cuando llegó el plato, se lo acercaron al perrito, que bajó el hocico con una elegancia que daba risa. Comía despacito, sin mover el plato, como si toda la vida hubiera cenado en mesa.
La escena conmovió a todos los presentes: un perrito callejero viviendo su momento especial, disfrutando sus taquitos como si formara parte de la cita.