12/05/2026
Instrucciones para encontrarte
No empieces por el espejo,
ahí siempre llegas tarde.
Mejor abre la ventana
donde el viento desordena las palabras
y deja entrar esa duda
que huele a café recién olvidado.
Búscate en los rincones
donde dejaste una risa a medio usar,
en el libro que nunca terminaste
porque alguien —tal vez tú—
cambió la historia sin avisar.
No te nombres,
los nombres pesan
y a veces se rompen en los bolsillos.
Mejor invéntate despacio,
como quien dibuja con los ojos cerrados
y aún así reconoce el trazo.
Si al final no te encuentras,
no pasa nada:
seguro te cruzas de frente
y entonces
todo empieza...