17/08/2022
Leyenda Azteca
Cuenta sobre el gran amor de dos príncipes que se amaron a pesar de que sus padres eran los más
grandes enemigos de aquellos tiempos, la princesa Na hija del rey Texol de Mexicapan y el príncipe Tecampa hijo del rey Ahuitzol que llegaron a conquistar el reinado indígena de Mexicapan para incorporarlo al imperio Azteca, pero no fue fácil someter a los guerreros de Mexicapan, así que se desató una feroz batalla donde corrieron ríos de sangre.
En un mes se terminaron los víveres, como estrategia los invasores se apoderaron de los manantiales de agua de las pilas de Xochitla, Texcalatla y Texcaltitlan, ya sin agua los guerreros se debilitaron y morían de sed, así que la princesa NA decidió ir por agua a la pila de Xochitla (lugar donde abundan las flores) para alimentar a los guerreros de su padre aún a costa de su propia vida.
Cuando se encuentra con el príncipe Tecampa le pide agua para su pueblo al verla quedó sorprendido por el valor y la belleza de la joven quien no dudo en brindarle agua para sus guerreros, desde ese momento quedó enamorado de ella y le propuso que partieran juntos a Tollocan donde vivirían por siempre felices y en paz terminando así con el conflicto de sus padres. Acordaron verse al siguiente día en la parte más alta del cerro, pero el rey Texol algo malo presintió y siguió a la princesa, quien al descubrir su plan aumentó su enojo por la traición de su hija, lleno de ira les dijo: "Malditos sean los dos príncipes imploró a sus dioses para que fueran convertidos en piedra
y así sus dos cuerpos se fundieron en una gran roca.
Desde entonces Tecampa y Na quedaron
encantados para la eternidad y cuando alguien llega a tocar la hermosa piedra que canta, se
escuchan las voces de los dos príncipes Tecampa y Na en el dulce y melodioso sonido de campana gritando a todo el mundo ¡Que se aman!