03/09/2025
Ahora con el regreso a clases sucede un fenómeno bastante común…
¿Su hijo se portó mal o bajo de calificaciones?
Y la “solución” es… quitarle el Taekwondo.
Eso es como si un barco se estuviera hundiendo y alguien dijera: “¡Rápido, sáquenle el salvavidas para que aprenda la lección!”
El Taekwondo no es un premio caprichoso que se da o se quita según el humor del día. Es una herramienta de disciplina, de carácter, de salud física y mental, de autoestima y de autocontrol.
Quitarle el Taekwondo como castigo es, en realidad, privarlo de lo único que lo puede ayudar a mejorar en aquello que usted quiere corregir.
Papás y mamás los invito a reflexionar:
Si la meta es que su hijo aprenda disciplina y autocontrol, ¿por qué quitarle justamente la actividad que le enseña eso?