17/01/2026
>> TASQUILLO, HGO.
Lo que comenzó como un accidente vial provocado por una conducta irresponsable, hoy se ha convertido en un caso que vecinos y comerciantes califican como un ejemplo de cinismo, manipulación y presunta negligencia institucional.
Durante la madrugada, alrededor de las 2:30 horas, un vehículo Mazda 3 se impactó violentamente contra la fachada de un negocio local dedicado a servicios de salud dermatológica. De acuerdo con testigos, el conductor identificado por las iniciales Y. N. T. J. se encontraba en evidente estado de ebriedad y circulaba en sentido contrario, lo que incrementó la magnitud del impacto.
El choque provocó severos daños materiales: canceles y vitrinas destruidas, así como la pérdida total del equipo de cómputo, considerado la matriz administrativa de siete sucursales, lo que derivó en la paralización total de la red de negocios, afectando directamente a trabajadores y clientes.
Horas después del accidente, familiares del implicado acudieron ante el Juez Conciliador de Tasquillo. En particular, S. T. J., identificada como dentista de una clínica privada en Ixmiquilpan, aseguró que la familia se haría responsable de la reparación total de los daños, apelando a la “buena fe”.
Tras lograr que el sujeto ebrio no fuera puesto a disposición del Ministerio Público, y luego de ganar tiempo para su liberación, el comportamiento del sujeto alcoholizado y la familia dio un cambio radical, Testigos señalan que pasó de una actitud sumisa a una postura prepotente, argumentando no contar con empleo ni recursos económicos, minimizando su responsabilidad.
Paralelamente, la madre del implicado habría utilizado un discurso de lástima ante el Juez Conciliador, lo que derivó en la liberación del responsable sin depósito en garantía ni un convenio judicial formal, situación que ha generado indignación entre los comerciantes afectados.
Sin embargo, una vez cuantificados los daños, la postura cambió radicalmente, la familia se retractó del compromiso, negándose a cubrir los daños ocasionados.
Los afectado han tenido que cubrir gastos de limpieza, seguridad y pérdidas operativas con recursos propios, manteniendo sus establecimientos inactivos y sin una reparación real del daño.
Vecinos y comerciantes cuestionan los criterios utilizados por las autoridades municipales, señalando que permitir la liberación de una persona que conducía ebria y en sentido contrario envía un mensaje de impunidad.
El caso ha encendido el debate en Tasquillo sobre la aplicación de la justicia, el trato desigual y la protección al patrimonio de quienes viven del comercio local.
¿vale más la simulación y la influencia que el esfuerzo de la gente trabajadora?
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