25/08/2026
25 de AGOSTO.
Pensamiento del Día.
A menos que expongamos nuestros defectos ante otra persona, no adquirimos la suficiente humildad, valor y honradez para captar verdaderamente el programa. Tenemos que ser enteramente honrados con alguien, si esperamos vivir con felicidad en este mundo. Tenemos que ser rígidos con nosotros mismos, pero tolerantes con los demás. Tenemos que hacer a un lado nuestro orgullo y hablar sobre nuestras faltas, sacando a la luz todo doblez de carácter y toda obscura grieta del pasado. Una vez que hemos dado este paso, sin ocultar nada, podemos mirar al mundo cara a cara. “¿He expuesto yo todos mis defectos ante otra persona?”.
Meditación del Día.
No hay que rendirse jamás al cansancio del espíritu. En ocasiones, las preocupaciones y distracciones del mundo irrumpirán, y el espíritu se debilitará. En momentos como éstos, hay que proseguir y pronto el espíritu será fuerte nuevamente. El espíritu de Dios está siempre con nosotros para reconformar y renovar. Nadie, jamás, ha buscado sinceramente en vano la ayuda de Dios. El cansancio y el agotamiento físico hacen más necesario el tiempo de reposo y de comunión con Dios. Cuando se esté abrumado por situaciones temporales fuera de nuestro control, hay que tranquilizarse y esperar a que vuelva la fortaleza del espíritu.
Oración del Día.
Ruego poder no hablar ni actuar cuando esté emocionalmente trastornado. Pido poder esperar hasta que haya pasado la tempestad.
REFLEXIÓN DEL DÍA 25 de AGOSTO
EL DON DE VINCULARSE
Líbrame de mi propio encadenamiento para que pueda cumplir mejor con Tu voluntad.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 59
Muchas veces en mi estado alcohólico bebía para establecer un vínculo con los demás, pero sólo logré establecer la esclavitud de la soledad alcohólica.
Por medio de la manera de vivir en A.A. yo he recibido el don de vincularme - con aquellos que estaban allí antes que yo, con aquellos que están ahora y con aquellos que aún están por venir. Estoy eternamente agradecido por este generoso don de Dios.
COMO LA VE BILL 26
La Verdadera Libertad del Espíritu
Cuanto más dispuestos estemos a depender de un Poder Superior, más independientes seremos en realidad. Por lo tanto, la dependencia, como la práctica A.A., es de hecho un medio para lograr la verdadera independencia espiritual.
En nuestra vida diaria, es sorprendente descubrir lo dependiente que somos realmente y lo inconscientes que somos de esa dependencia. Toda casa moderna tiene alambres eléctricos que conducen la energía y la luz hacia el interior. Nos sentimos fascinados con esta dependencia, tratamos siempre de evitar que ocurra algún daño que nos prive del suministro de la corriente. Al aceptar que somos dependientes de esta maravilla científica, gozamos de una mayor independencia, sino con mayores comodidades y seguridades. La energía fluye donde la necesitamos. Aunque estamos bien dispuestos a aceptar este principio de dependencia sana en la mayoría de nuestros asuntos temporales, a menudo nos resistimos tenazmente al mismo principio cuando se nos pide que lo apliquemos como un medio para desarrollar la vida espiritual. Está bien claro que no conoceremos nunca la libertad bajo Dios, hasta que no tratemos de buscar Su voluntad para con nosotros. La decisión es nuestra.
DOCE Y DOCE, pág. 39