04/06/2026
Han pasado 11 años desde que mi abuelita partió a la Casa de Dios, y aunque el tiempo avanza, su recuerdo sigue tan vivo como siempre. En este julio también se cumplen casi 15 años de esta fotografía, un instante que hoy cobra un valor incalculable.
Dicen que el tiempo ayuda a sanar, pero hay personas tan especiales que se extrañan cada día más. Su amor, sus enseñanzas y su ejemplo siguen acompañando nuestro caminar.
Elevo una oración hasta el cielo, agradeciendo a Dios por haberme permitido compartir parte de mi vida con ella. Sé que desde donde está continúa cuidando y bendiciendo a toda nuestra familia.
Hasta el cielo, abuelita. Tu recuerdo vive en nuestros corazones y tu amor permanece para siempre. 🤍🕊️✨