27/08/2026
Un día histórico para Peto: comienza la demolición del antiguo mercado municipal
PETO, YUCATÁN | JUEVES 27 DE AGOSTO DE 2026.— Hay días que quedan marcados para siempre en la memoria de una población y este jueves 27 de agosto, Peto vivió uno de ellos.
Con sentimientos encontrados, entre la nostalgia por un espacio que durante décadas fue testigo de innumerables historias y la emoción por el futuro que comienza a construirse, se dio el banderazo de inicio para la esperada demolición del antiguo Mercado Municipal de Peto, dando paso a la construcción de uno nuevo.
El lugar que durante generaciones fue punto de encuentro de familias, comerciantes y visitantes, y que guardó entre sus paredes incontables recuerdos, hoy comienza a despedirse. Para muchos, no se trata simplemente de derribar un edificio, sino de cerrar una página de la historia de Peto.
El acto estuvo encabezado por el gobernador del Estado Joaquín Díaz Mena y el presidente municipal de Peto Emerio Calderón Góngora, acompañados de diversas autoridades y personalidades así como representantes del Mercado Municipal.
Entre miradas de nostalgia y esperanza se dio este importante paso que representa el inicio de una nueva etapa para Peto. Lo que hoy desaparece físicamente, permanecerá para siempre en la memoria de quienes vivieron, trabajaron y crecieron alrededor de este emblemático espacio.
Pero mientras una historia llega a su fin, otra comienza a escribirse.
La construcción del nuevo Mercado Municipal contempla una inversión de 50 millones de pesos, de los cuales 35 millones serán aportados por el Gobierno del Estado y 15 millones por el Gobierno Municipal, reflejando el trabajo coordinado entre ambos niveles de gobierno para hacer realidad una obra que durante años fue esperada y anhelada por los habitantes y que tendrá espacios inclusivos para que cualquier persona con alguna discapacidad pueda hacer uso de sus instalaciones.
El nuevo mercado no solo representa infraestructura: representa una esperanza para comerciantes, familias y futuras generaciones, además de convertirse en un espacio pensado para beneficiar a los habitantes de Peto y sus comisarías.
Hoy, Peto dice adiós a un mercado que fue parte de su identidad, hoy se derriban paredes pero no recuerdos.
Y entre la nostalgia por lo que se va y la ilusión por lo que está por venir, Peto comienza a escribir una nueva historia.