17/09/2026
PIEDRAS NEGRAS | ¿Derrama económica por encima de valores? Alcalde justifica concierto de Gabito tras polémica en el Grito
Por: Redacción
Piedras Negras, Coah.- El alcalde Jacobo Rodríguez fue cuestionado la mañana de este jueves por la organización de los festejos del Grito de Independencia y, particularmente, por la decisión de contratar a Gabito Ballesteros como artista principal de la noche del 15 de septiembre.
La confrontación, registrada durante la conferencia del alcalde ocurrió cuando el comunicador Gelacio Reyes puso sobre la mesa no solamente las canciones interpretadas durante el concierto, sino también el mensaje que, desde su perspectiva, se envía a los jóvenes desde una plaza pública organizada por el Ayuntamiento.
El cuestionamiento llegó después de una noche que, además de reunir a miles de personas en la Macroplaza, dejó incidentes de seguridad: asistentes derribaron una valla durante el concierto de Gabito a petición de este y un joven de 18 años resultó lesionado con un arma punzocortante durante los festejos.
Pero la respuesta de Jacobo Rodríguez llevó la discusión a otro terreno:
“La estrategia por la que implementamos este Grito era una estrategia de derrama económica, no para educar a nadie.”
“¿ESOS SON LOS VALORES QUE USTED INCULCA EN UNA PLAZA PÚBLICA?”
Gelacio Reyes cuestionó al alcalde sobre el contenido de las canciones interpretadas durante el concierto y planteó qué mensaje se estaba enviando a las familias y a los jóvenes que acudieron a una celebración organizada en una plaza pública.
El comunicador preguntó si era correcto que en ese espacio se hablara de dr**as, armas y otros contenidos relacionados con la violencia.
“¿Esos son los valores que usted inculca en una plaza pública?”
Y llevó el reclamo hacia la responsabilidad del Ayuntamiento:
“Usted es el alcalde para los nigropetenses, para todos.”
Gelacio cuestionó por qué las vallas colocadas como parte del protocolo de seguridad no fueron reforzadas o el evento cancelado cuando, durante el concierto, el propio artista habría llamado a los asistentes a derribarlas y acercarse.
En el material audiovisual revisado por RADAR Coahuila se observa a cientos de personas derribando y atravesando la estructura metálica para avanzar hacia una zona cercana al escenario y donde el cantante habría alentado previamente el ingreso del público.
JACOBO: “NO ERA PARA EDUCAR A NADIE”
Ante los cuestionamientos, Jacobo Rodríguez no defendió el repertorio desde una perspectiva cultural ni negó que durante el concierto se hubieran presentado los contenidos señalados por Gelacio.
Su respuesta fue económica.
“La estrategia por la que implementamos este Grito era una estrategia de derrama económica, no para educar a nadie.”
El alcalde añadió que la educación y los valores corresponden principalmente al ámbito familiar.
“La educación se enseña en casa, los valores se enseñan en casa.”
También argumentó que los corridos y los grupos de música regional mexicana llevan décadas existiendo y que los jóvenes tienen acceso gratuito a todo tipo de contenidos mediante plataformas digitales.
“Tenemos que enseñar a nuestros jóvenes a procesar todo lo que escuchan y ven.”
Su planteamiento fue que la existencia de esos contenidos no depende exclusivamente de lo que se presente en un evento municipal.
Pero entonces Gelacio llevó el argumento precisamente al punto que terminó marcando toda la discusión.
“ES UN ACTO PÚBLICO PAGADO CON RECURSOS PÚBLICOS”
El comunicador cuestionó que el Ayuntamiento trasladara esa responsabilidad exclusivamente a las familias cuando el concierto de Gabito formaba parte de una celebración pública.
“Es un acto público pagado con recursos públicos.”
Y preguntó directamente si el alcalde no sabía de antemano qué tipo de repertorio interpretaría el artista.
La discusión tomó entonces una dimensión distinta: no se trataba únicamente de qué música escucha un joven por decisión propia, sino de qué espectáculo decide contratar y presentar un gobierno municipal durante una celebración pública.
Pero Jacobo mantuvo su argumento.
“Lo que planeamos para El Grito era un evento de desarrollo económico, de derrama económica, y lo logramos.”
Y presumió que, desde su perspectiva, la asistencia fue histórica.
“Hubo una asistencia histórica a la Macroplaza.”
“Nosotros consideramos que fue todo un éxito.”
EL CHOQUE: “UNA COSA ES LO PÚBLICO”
Gelacio no dejó pasar el argumento.
Después de escuchar que la finalidad principal del evento era económica, planteó que el Ayuntamiento también debía considerar las consecuencias que ese tipo de espectáculos puede tener sobre las familias y los jóvenes.
Y lanzó una comparación particularmente dura.
“Una cosa es lo público, que ahí se tienen que tener valores, tiene que haber ética por parte de usted.”
Y después estableció el contraste:
“Y los privados, pues el que quiera ir a pagar para que Alfredo Adame le miente la madre, se respeta.”
La comparación buscó colocar el debate en el terreno de la responsabilidad institucional.
Para Gelacio, una persona puede decidir libremente acudir a un concierto privado y consumir determinado contenido; otra cosa, sostuvo, es que un gobierno municipal contrate al artista para una celebración pública.
EL PROBLEMA DE LAS VALLAS Y LA SEGURIDAD
El cuestionamiento tampoco se quedó en las letras.
Gelacio recordó que las vallas habían sido colocadas precisamente como parte de un protocolo de seguridad y preguntó por qué no se actuó cuando comenzaron a ser derribadas.
“Las vallas, y todo usted lo dijo, se ponen por protocolos de seguridad.”
A esto se suma que durante la madrugada del 16 de septiembre se registró una agresión con arma blanca contra Alexander Esquivel Chapa, de 18 años, quien sufrió una lesión en el tórax que le perforó un pulmón y tuvo que ser sometido a cirugía. Su estado fue reportado posteriormente como delicado pero estable.
“FUE TODO UN ÉXITO”
Frente a los cuestionamientos, Jacobo Rodríguez mantuvo su valoración positiva de la noche.
Para el alcalde, la cantidad de asistentes y la actividad económica generada justificaron el planteamiento con el que fue diseñado el evento.
“Lo que planeamos para El Grito era un evento de desarrollo económico, de derrama económica, y lo logramos.”
También respondió que los corridos forman parte desde hace décadas de la música regional mexicana y que corresponde a las familias formar a los menores para procesar los contenidos que consumen.
Sin embargo, el planteamiento de Gelacio fue otro:
Si se trata de un evento público, organizado por un gobierno y financiado con recursos públicos, ¿también debe existir una responsabilidad institucional sobre lo que se presenta y el mensaje que se transmite?
Ese fue el punto en el que terminó chocando la conversación.
Por un lado, el alcalde defendió el Grito desde la asistencia y la derrama económica.
Por el otro, Gelacio cuestionó si el éxito económico basta para justificar la decisión cuando también existen consideraciones de valores, contenido y seguridad.
El intercambio, más que terminar con una respuesta, dejó una pregunta sobre la mesa:
¿Es valido justificar derrama económica por encima de los valores en un evento público?
RADAR | Lo que ocurre, lo contamos.
Síguenos.