18/02/2026
Imagina que tienes 24 años y trabajas en un concesionario de lujo en Alemania. Te encantan los autos, así que es el trabajo de tus sueños. Ahora imagina que una mañana tu jefe te dice que lleves un Ferrari F40 valorado en más de 3 millones de dólares a una exhibición de autos a 18 kilómetros de distancia.
¿Qué podría salir mal?
Pues pasó lo que nadie quería ver. El joven perdió el control del Ferrari dentro del túnel de Engelberg, cerca de Stuttgart, y el icónico superdeportivo terminó estrellándose con violencia contra el muro.
El impacto fue devastador. Toda la parte delantera quedó prácticamente arrancada, con la estructura frontal expuesta y daños severos en la carrocería. Las imágenes del lugar muestran la magnitud del golpe: uno de los Ferrari más legendarios de la historia reducido a una escena de emergencia.
En algunas tomas, el vehículo aparece completamente cubierto con una lona. Este procedimiento es habitual para preservar la evidencia, proteger el auto de daños adicionales o manipulaciones y mantener el control de la escena. Pero visualmente, la imagen del F40 cubierto en medio del túnel hace que el momento resulte aún más dramático, como si se tratara de una pieza histórica caída en combate.
La policía acudió al lugar y señaló que, por el momento, no estaba claro si el accidente se debió a un defecto técnico o a un exceso de velocidad.
Desde el concesionario Mechatronik, propietario del vehículo, su portavoz Pascal Stephan confirmó que el conductor fue trasladado al hospital y resultó ileso.
“Eso es lo más importante”, declaró.
También explicó que el F40, con más de tres décadas de historia, es uno de los modelos más importantes de la marca: una de las últimas grandes obras supervisadas por Enzo Ferrari y parte de una producción limitada de apenas 1.315 unidades. La empresa espera que los daños, aunque significativos, sean en su mayoría exteriores.
Pero la magnitud del impacto habla por sí sola.
Los daños fueron tan graves que ni siquiera el youtuber especializado en reconstruir superdeportivos siniestrados, Matt Armstrong, conocido por devolver a la vida autos que muchos considerarían pérdidas totales, se animó a plantear una restauración completa.
En un análisis sobre el caso, Armstrong señaló que un Ferrari F40 puede superar hoy los dos millones de libras y destacó lo radical que era este modelo: sin ABS, sin dirección asistida, sin radio y con un interior prácticamente desnudo, diseñado únicamente para ofrecer la experiencia de conducción más pura posible.
También investigó el costo de las piezas y encontró cifras que reflejan la realidad de estos autos: solo el capó delantero ronda las 12.000 libras y el marco frontal cerca de 7.000, sin contar la compleja estructura de materiales compuestos y fibra que hace que cualquier reparación sea extremadamente especializada.
Aun así, el hecho de que el vehículo pertenezca a una empresa dedicada a la restauración de clásicos significa que está en manos “expertas”. Como diciendo, que se encarguen ellos
📷: KS-Images / Karsten Schmalz - Andreas Rometsch