08/09/2026
Mujer, existe una diferencia enorme entre amar a alguien y vivir constantemente esperando algo de esa persona.
Esperando el mensaje.
Esperando que cambie.
Esperando que hoy sí cumpla.
Esperando que vuelva a tratarte como al principio.
Cuando una relación te mantiene permanentemente en incertidumbre, esa intensidad puede confundirse con pasión.
Tu corazón se acelera cuando desaparece.
Sientes alivio cuando vuelve.
Y ese contraste emocional puede hacer que cada regreso parezca mucho más especial de lo que realmente es.
Pero tranquilidad y aburrimiento no son lo mismo.
El amor sano no necesita mantenerte preocupada para sentirse intenso.
Puedes querer a alguien sin vivir con miedo de perderlo cada semana.
Puedes sentir emoción sin tener que atravesar continuamente crisis para después reconciliarte.
Antes de regresar, pregúntate cómo te sentías la mayoría del tiempo, no solamente durante los momentos buenos.
¿Había paz?
¿Había confianza?
¿Había seguridad emocional?
Mujer, tal vez aquello que llamabas “amar demasiado” era vivir demasiado pendiente de alguien.
Y cuando descubres la diferencia, empiezas a comprender que el amor que mereces no debería sentirse como una emergencia permanente.
También puede sentirse como descanso.