18/12/2025
Según el Foro Económico Mundial, los sistemas educativos actuales presentan una alarmante desconexión con las demandas de la era digital, manteniendo estructuras y metodologías de enseñanza prácticamente inalteradas desde hace medio siglo. Esta rigidez se manifiesta en un enfoque excesivo en la memorización y la transmisión unidireccional de conocimientos, en lugar de fomentar habilidades críticas como el pensamiento analítico, la creatividad y la adaptabilidad. Como consecuencia, se está ampliando una brecha de competencias entre lo que enseñan las escuelas y lo que requiere el nuevo mercado laboral impulsado por la Cuarta Revolución Industrial. Precisamente, esta transformación tecnológica acelerada hará que varios empleos se automaticen o desaparezcan antes de 2030. Los más vulnerables son aquellos que involucran tareas repetitivas y predecibles, como los roles en atención al cliente básica (cajeros, teleoperadores), administrativos de data entry, trabajos de ensamblaje en manufactura, y ciertas labores contables o de conducción. En contraste, emergerán con fuerza las ocupaciones relacionadas con la inteligencia artificial, el análisis de datos, la ciberseguridad y la economía verde. La urgencia, subraya el FEM, radica en reformar urgentemente la educación para desarrollar la resiliencia y el aprendizaje continuo, únicas herramientas capaces de preparar a las personas para un futuro donde el cambio será la única constante.