15/11/2025
Nunca vamos a olvidar la emoción que sentimos la primera vez que entramos al Taller, la primera vez que recorrimos las calles de Tlalpujahua y la primera vez que sostuvimos una de sus esferas.
Han sido dos años intentando llevar ese sentimiento a algo real: de sentarnos a bocetar, de conversar, de imaginar cómo traducir este viaje. Y, sobre todo, de entender —con cada visita— que perseguir una idea con pasión puede construir una historia que trasciende fronteras y pone a este pueblo en el mapa mundial.
Para que una esfera llegue a una Navidad, antes pasa por fuego, aire, manos y pintura. No nace de producción industrial: nace del cuidado, del detalle y del aliento de quien la crea.
Esta es una oda a esa primera visita, a Tlalpujahua, a su gente, y al eco que encontramos en lo pequeño; en lo frágil que, al final, se convierte en un legado trascendental.
Una esfera de Navidad.