10/06/2026
Yo también quiero que en este Mundial gane la doñita que vende playeras afuera del estadio, el señor de los tacos, la señora de las quesadillas, el comerciante que lleva años trabajando en la calle y el pequeño negocio que sobrevive vendiendo día con día.
Porque mientras las grandes marcas ya tienen contratos millonarios garantizados, para mucha gente el Mundial representa una oportunidad única de vender más, llevar dinero a su casa y aprovechar un evento que también se realiza en su ciudad.
A veces pareciera que cuando hablamos del Mundial sólo pensamos en patrocinadores, cadenas internacionales y corporaciones gigantes. Pero detrás de cada partido también hay miles de familias mexicanas intentando ganarse la vida honestamente. Personas que no tienen campañas publicitarias multimillonarias ni derechos exclusivos, sólo una mesa, un puesto o un carrito con la esperanza de vender un poco más.
Por eso ojalá este Mundial no sólo deje ganancias para las empresas más grandes del planeta. Ojalá también beneficie a quienes madrugan todos los días para trabajar en las calles de México.
Porque si el Mundial viene a nuestro país, lo justo sería que la gente de nuestro país también pudiera ganar.